A Puesfijate le gustan las matemáticas, ya hemos hablado de ello otros días. Son una ciencia preciosa y su vertiente recreativa me ha proporcionado algunos momentos extremadamente felices. Pues bien, aunque todos sabemos que hace una semana concluyó la Eurocopa en Austria y Suiza y que dentro de un mes arrancan los Juegos Olímpicos en Pekín, pocos saben que en unos días se disputan en Madrid, y por primera vez en España, la Olimpiada Matemática Internacional. Un certamen anual que enfrenta a algunos de los más jóvenes y brillantes cerebros del mundo. Estaremos atentos. De momento constato que los organizadores han caído en un error muy extendido: Olimpiada no era para los griegos el nombre de la competición, de los juegos, sino justamente los cuatro años que pasaban entre unos y otros. Qué le vamos a hacer, son de ciencias... :-)Le propongo un juego. El pasado jueves cayó en mis manos un problema de matemáticas, o casi mejor, de lógica. Aparentemente no era muy complicado pero no lo resolví hasta el domingo por la noche. Cuatro días después. Naturalmente, no he empleado todo el tiempo en intentar solucionarlo. Sólo los ratos libres, cuando uno se aburre, cuando te metes a la cama y no sabe en qué pensar, cuando se acaba el periódico que uno va leyendo en el metro. Y es que estos problemillas tienen la virtud de entretener cualquier rato libre. Además, oxigenan la mente y proporcionan un pequeño orgasmo mental cuando los solucionamos.
Para solucionar el problema daré una pista. Los muy valientes pueden intentar resolverlo sin leerla. Advierto que yo la sabía desde el principio. Problema: ¿Qué número sigue a la serie siguiente? Uno, dos, cuatro, cinco, ocho, mil. Pista: (¡No siga leyendo si no quiere enterarse, aunque es mejor saberla porque si no es muy difícil!): los números están escritos en castellano. Espero sus respuestas, en unos días doy la solución.