Mostrando entradas con la etiqueta sonatina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sonatina. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de abril de 2011

Minutos musicales: Kuhlau

Creo que desde que abrí este blog hace cuatro años nunca había pasado tanto tiempo sin escribir. Pero verán, tengo excusa porque he estado haciendo, a ratos, una cosa estupenda: lo que me daba la gana. Y encima se supone que estaba trabajando. Tengo muchas ganas de contarles esta magnífica novedad porque creo sinceramente que habrá gente a la que le interese pero es tardísimo. Así que lo dejo para otro día de esta semana -ya no me puedo echar atrás- y para no quedar como un vago total les ofrezco esta interpretación al piano.

Las conclusiones son las de siempre: no progreso demasiado pero, y esto es lo importante, tampoco olvido lo que ya había aprendido. El concierto de hoy incluye un tema clásico, el segundo movimiento -cantabile- de la segunda sonatina de Fiedrich Kuhlau. Hay algunas pifias, aún no le doy al pedal y pierdo el ritmo. Pero en el lado positivo, los vecinos aún no me han denunciado, sólo necesité tres tomas para grabar el ensayo y esa tarde no llovió. Hasta pronto.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Vuelven los minutos musicales: Clementi (II)

Después de casi año y medio sin ofrecer a los lectores de Puesfijate mis estupendas interpretaciones al piano vuelven los minutos musicales. Antes me grababa mi hermana Bea, que vivía conmigo y tenía mucha paciencia. Ahora me tengo que grabar yo, aunque he descubierto que no es tan difícil. Desde la última vez que di un concierto para este blog ha cambiado el escenario: he reformado la casa. Y he mejorado un poco, no digan que no, respecto de los recitales anteriores. Aunque los progresos con el piano son lentísimos y más cuando uno empezó con 30 años sin tener ni idea de solfeo.

Hoy escucharemos la primera parte del primer movimiento de la tercera sonatina (op 36) de Muzio Clementi. Doy alguna nota falsa (al menos tres muy claras), suena el timbre del portero en medio del recital y a ratos me trabo: en un momento, especialmente dramático, me quedo clavado más de dos segundos. Pero creo que la mejora es notable. Progreso muy lentamente porque a parte de las dos clases semanales sagradas con mi querido Óscar practico poco en casa. Pero ni un día en estos casi siete años me he arrepentido de empezar de cero a tocar el piano. Aunque en alguna ocasión se me ha pasado por la cabeza que quizá hubiera sido más fácil dedicarme a la guitarra...

lunes, 28 de abril de 2008

Vuelven los minutos musicales: Clementi

Después de muchos meses vuelven los minutos musicales a Puesfijate. No es que haya estado todo este tiempo sin tocar el piano, es que se me estropeó la cámara de vídeo y hasta ahora que me he comprado un móvil nuevo no había poddio hacer nuevas grabaciones. Hoy me enfrento con una pieza que he tocado mil veces, la primera sonatina de Muzio Clementi (1752-1832), en concreto al arranque de su primer movimiento. Estoy muy acelerado en algunos tramos, pero sólo me equivoco en una nota: la penúltima. Debería ser un sol y es un fa. Y suena particularmente mal porque, aunque el movimiento está escrito en do mayor, modula casi todo el rato a sol mayor y el fa natural suena extraño.

Aprender a tocar el piano es una de las mejores cosas que me han pasado en los últimos años. En algunos momentos me he estancado en el trabajo, la chica que uno quiere no siempre le quiere a uno -más bien casi nunca, pero de eso ya hemos hablado-, muchos amigos han tomado otros caminos para construir sus vidas... A veces se le caen a uno encima todas estas cosas juntas y se siente, no desgraciado, porque soy -somos, también en general los que me leen- muy afortunados, pero sí algo desanimado. En esos momentos una de las cosas que más me alegran es recordar cómo con 30 años decidí cumplir este sueño de tocar el piano, aunque sea regular, y cómo llevo cinco años luchando por hacerlo posible.

No toco como Lizt, nunca lo haré, pero me lo pasó fenomenal. Tengan 30, 50 u 80 años, si tienen un sueño y medios para realizarlo, atrévanse. Nunca es tarde y estas aventuras son las que dan color a la vida.