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lunes, 19 de mayo de 2008

Progresistas y conservadores

Ha muerto Roberto García Calvo, magistrado del Tribunal Constitucional, todos los periódicos traen la noticia. Y todos añaden que con su fallecimiento los conservadores quedan en minoría en el tribunal, lo que garantiza prácticamente que éste avale leyes como la del Estatut de Catalunya.

Resulta preocupante que sea tan fácil etiquetar a los jueces de este país en dos categorías, como si fueran plantas angiospermas y ginospermas (algo queda de mis Ciencias Naturales de Primero de Bachillerato). Pero lo que resulta más preocupante aún es que su adscripción ideológica sea como una marca a fuego que determina necesariamente el resultado de todas las votaciones. ¿Cuatro conservadores y dos progresistas? Pues entonces quedan 4-2. Facílisimo sacar un pleno al quince en la quiniela.

El asunto resulta más preocupante por cuanto el Constitucional es el órgano encargado de comprobar que las leyes o resoluciones judiciales se ajustan a nuestra Carta Magna. No se le pregunta al magistrado si le gusta o no la norma, sólo si cabe dentro de la Constitución. Entiendo que en algunos casos -se me ocurre el aborto- sea muy difícil separar la ideología de la decisión pero ¿qué tiene que ver que uno sea progresista para concluir que el Estatut invade o no las competencias del defensor del pueblo? Nada, salvo que concluyamos que en realidad somos un país de sectarios y que al final asumimos en bloque los postulados de quienes están en nuestra trinchera.

Pero eso sería muy triste ¿verdad? Seguro que hay otra explicación...

lunes, 14 de mayo de 2007

Cae otro mito



Primero sabotean el festival de Eurovisión y ahora tumban otro mito de nuestra infancia. El pobre Uri Geller ha ido a los tribunales para que quiten de Youtube un vídeo que descubre sus trucos de doblador de cucharillas, ha perdido y encima le ha caído una demanda. Propongo una suscripción popular para sacarle del trullo cuando le empapelen. Para rematar nuestras ya escasas ilusiones sólo falta que nos digan que Espinete era un muñeco teledirigido.

Un día dramático Menos mal que todavía podemos reirnos con cosas como ésta: las cosas que son difíciles, muy difíciles e imposibles de decir cuando uno está borracho.