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lunes, 18 de agosto de 2008

Vacaciones

No me voy todavía de vacaciones, pero Puesfijate sí. Empiezo reformas en casa y estaré muy liado al menos hasta el día 1 de septiembre. Pero dejo una última profecía, que si se revela cierta me catapultará a la fama. La piscina esa en la que se han batido tantos récords del mundo no mide 50 metros ni de broma. Me juego lo que sea. ¿Alguien notaría si la pileta midiera por ejemplo 49 metros 80 centímetros? Sólo el cronómetro, que rebajaría en unas centésimas los tiempos, lo justo para batir marcas. Y después de ver el otro día los cien metros empiezo a sospechar que Bolt sólo corrió 99. ¿Pero no eran de mentira los fuegos artificiales y la niña cantante? Si estuviera en Pekín saltaba con un metro a medir la pista...

jueves, 7 de agosto de 2008

El Fossbury del siglo XXI

Ahora que los Juegos Olímpicos de Pekín van a ser el monotema de las próximas semanas (con permiso del calor) voy a hacer una predicción. Si se cumple, que se cumplirá dentro de unos años, espero ser reconocido como un visionario del deporte, jubilarme y poder vivir de mis conferencias como gurú toda la vida.

Hace ahora 40 años el americano Dick Fosbury ganó la medalla de oro de salto de altura en los JJ OO de Méxicon. Pero sobre todo sorprendió al mundo con un estilo nuevo, diferente al que hasta entonces habían usado otros atletas: superando la barrera de espaldas. Ahora todos emplean la técnica que él inventó, aunque mi despistada madre, que no ha debido de ver más atletismo desde entonces, le preguntó hace poco a mi padre si todavía alguno saltaba como aquel americano.

Ahora, mi profecía. Llegará en este siglo un corredor que, al estilo de los cuadrúpedos (perros, caballos, leones) aprenderá a correr impulsándose con brazos y piernas y pulverizará todos los registros de velocidad. Al principio se alzarán voces para prohibir la nueva técnica. Pero ante su evidente superioridad y la irrupción de muchos imitadores acabará adoptándose la fórmula de la natación: habrá una prueba de 100 metros para el nuevo estilo, a cuatro patas podríamos llamarlo, y otra más lenta para los recalcitrantes del modo tradicional.

Al tiempo...