No tiene nada de particular este detalle. La fiesta cristiana sustituyó a la tradición pagana. De hecho, cae entre el solsticio de invierno y el equinocio de primavera. Pero la coincidencia va mucho más allá. El tiempo que hace el día de la Candelaria se toma en muchos lugares como referencia para pronosticar el de los meses siguientes. Vean este refrán gallego: "Si la Candelaria plora, invierno fora si no plora, ni dentro ni fora". Y en este catalán, muy parecido: "Si la Candelaria riu [ríe, hace sol], l’hivern es viu [está vivo], si plora, l’hivern es fora". Lo mismito que la marmota. Si la Candelaria plora (llora, o sea, llueve), el invierno acaba. Si no llueve, seguirá. Recordemos que si el roedor vislumbra un día nublado, el frío se va a terminar pronto; si está despejado habrá seis semanas más de pelete.
Por cierto que hablamos de marmota cuando deberíamos hablar de marmotas en plural. La más conocida es Phil, entronizada por si había dudas por la película de Bill Murray. Pero la wikipedia en inglés cuenta las predicciones de 14. Diez han pronosticado una pronta primavera; cuatro sugieren un invierno más largo. Ah, más datos para calibrar la efectividad de este método. Comentábamos que National Geographic le daba sólo el 28% de aciertos. Pues bien, un estudio canadiense realizado en 13 ciudades durante 40 años eleva el porcentaje al 37%. Otro de la autoridad meteorológica de EE UU, al 39%. Y los entusiastas seguidores de Phil, a entre el 75% y el 90%.