Mi día favorita del año es el 22 de diciembre, que ahora concluye. Les cuento algunas razones para amarlo, a ver si les convenzo para que se unan a mi causa:1) El 22 de diciembre de 1849 Dostoievsky es indultado ante el pelotón de fusilamiento. Gracias a ello pudo dejarnos Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov o El idiota.
2) El 22 de diciembre de 1858 nació Giacomo Puccini (ahora se cumplen 150 años). Le debemos, entre otras obras, las óperas Tosca, Madame Butterfly, La Boheme o Turandot.
3) El 22 de diciembre de 1972 fueron rescatados en los Andes los 16 supervivientes del vuelo 571, recordados luego en el best seller ¡Viven!
4) La madrugada del 22 de diciembre de 1983 algunos no pudimos dormir de emoción después de ver a España meterle 12 goles a Malta.
5) El 22 de diciembre de 1989 se abrió la puerta de Bradenburgo, acabando con 30 años de división de las dos Alemanias.
6) Ese mismo 22 de diciembre cayó en Rumanía la dictadura de Ceaucescu.
7) El 22 de diciembre los telediarios empiezan con imágenes de gente feliz. La que ha ganado algún premio en la lotería.
8) El 22 de diciembre con un poco de suerte incluso usted puede estar entre esa gente feliz.
9) El 22 de diciembre, con el sorteo, empiezan oficiosamente las Navidades (entiendo que para muchos será una razón para odiarlo).
10) Y mi motivo favorito: el 22 de diciembre se celebra el solsticio de invierno. Es decir, después de seis meses en que la oscuridad va ganando terreno a la claridad empiezan a crecer los días. Poco a poco, dos minutos cada jornada, al amanecer y al atardecer. Pero cada tarde es más larga que la anterior. Y eso sí es un motivo para estar alegre.