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viernes, 11 de noviembre de 2011

11/11/11 Curioso pero no tanto

Hoy es 11 del 11 del 11. Una circunstancia que está generando multitud de comentarios en las redes sociales (Feliz 11/11/11 y Today is 11/11/11 están ahora mismo entre los temas más comentados en Twitter) y en los medios de comunicación (ha sido uno de los titulares con los que ha abierto el Telediario 1 de TVE) y que está provocando el regocijo de los amantes de las coincidencias, los números mágicos la cábala, las profecías milenaristas y las curiosidades pseudocientíficas en general. La fecha, hay que reconocerlo, es curiosa. Pero tampoco hay que pasarse. Es cierto, como han dicho en televisión, que solo hay un 11/11/11 cada siglo (igual que solo hay un 4/12/72, por cierto) pero también es verdad que en un periodo de cien años hay bastantes días al menos tan peculiares como esta. ¿O no les suena haber vivido ya esto de que "hoy estamos viviendo una fecha que solo se repite cada nosecuanto"?

Veamos. Si lo curioso es que la cifra está compuesta solo por unos resulta que sin salir de este año tenemos otras tres fechas que cumplen la condición: el 1/1/11, el 11/1/11 y el 1/11/11. Habrá quien diga entonces que esos números no son tan redondos porque hoy se repite el mismo (el 11) exactamente tres veces. De acuerdo, pero el año pasado tuvimos el 10/10/10. Y si nos gusta menos porque está compuesto por dos cifras (1 y 0) recordaré que hace dos años vivimos el 9/9/9, hace tres el 8/8/8, hace cuatro el 7/7/7... Y hace 12 años vivimos el 9/9/99... y hace 22 el 8/8/88. A quien alegue que en realidad debería decirse 08/08/88 le recuerdo primero que el cero antes de un número nunca valió nada (hasta la llegada de los relojes digitales) y segundo que si nos ponemos exquisitos, este año tampoco está compuesto solo por unos, porque su nombre completo es 2011.

Ni siquiera, lo siento, es la única fecha del siglo que tiene seis números iguales porque al menos hay otras dos: el 22/2/2022 y el 22/12/2022 aunque, lo reconozco, tienen por medio otros números como el 0 y el 1 que los convierten en "menos puros". Es verdad que la fecha de hoy es además capicúa, pero también lo ha sido, usando además el año completo y haciendo que valga el cero antes de un número, el 11/02/2011. A mí de los últimos tiempos la coincidencia que me ha parecido más curiosa fue la que se produjo allá por agosto de 2009, cuando poco después del mediodía del día 7 fueron las 12h 34m 56sg del 7/8/9. Pero si me pongo a pensar seguro que descubro que tampoco fue tan especial.

La fecha que sí merece todos mis respetos, la absolutamente redondísima, compuesta por ocho unos seguidos, fue la del 11/11/1111. A esa sí que no se le pueden poner objeciones. El problema es que en aquellos tiempos la mayoría de la humanidad no usaba el calendario juliano (el imperante en la cristiandad) y de los que sí se regían por él la mayoría no sabía leer ni escribir, ni mucho menos el año en el que vivía. Así que habrá esperar al 2222 -si llegamos- para celebrar una coincidencia parecida, aunque como no hay mes 22 la cifra tampoco será tan redonda. Ah, y por cierto: hoy no se cumplen 900 años de aquel 11/11/1111 porque con el cambio del calendario juliano al gregoriano se le quitaron días al año y así por ejemplo en España, que lo adoptó en 1582, al 4 de octubre aquel año le siguió el 15 de octubre. De forma que faltan, otra coincidencia para los amantes de estas cosas, once días para el aniversario.

Dicho sea todo lo anterior sin considerar que la fecha es peculiar solo para los que usamos el citado calendario gregoriano, porque como recuerda Alfred López en su blog en 20 minutos, para los judíos la fecha de hoy es la del 14 de Jeshvan del 5772, para un musulmán estamos en el 14 Dhul-hijja 1432, el calendario persa nos indica que es 20 de Aban de 1390 y para los informáticos que utilizan Excel hoy es el 40858 (PC) o el 39396 (MacIntosh). Ni siquiera creo que seamos mayoría los que celebramos esto de los seis unos, porque los hindúes están algo así como en el 1922 y los chinos en el 4708.

Ya lo ven, es un día curioso, e incluso muy curioso, pero tampoco único ni mucho menos universal. Lo que sí es cierto es algún 11/11 resultó muy importante, pero por los acontecimientos que en ella se produjeron, no por la supuesta magia de los números. Un 11/11 y además a las 11 de la mañana (pero eso sí, de 1918) entró en vigor el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Por eso hoy se celebra en Francia o Bélgica el día del Recuerdo, en Polonia el día de la Independencia y en Estados Unidos el día de los Veteranos. Eso sí que fue una fecha histórica.

Foto: MaretH (Flickr)

sábado, 4 de diciembre de 2010

38

Hoy me han caído 38 años y lo he celebrado de milagro en Tenerife, donde aterricé ayer más o menos a la hora a la que se cerraba el espacio aéreo español por la huelga de controladores. Pero hoy no hablaremos de conflictos, ni de estados de alarma, sino de mi cumpleaños. Diremos entonces que el día en que nací la Tierra estaba en el mismo sitio que hoy y que en este tiempo ha girado exactamente 38 veces alrededor del sol. No es para marearse pero sí para afirmar que uno ya ha dado en esta vida bastantes vueltas. Por lo menos, bastantes alrededor de una estrella.

Como es casi tradicional, como hice con el 36 y el 37, hoy hablaré del número protagonista del día, el 38. Al 38 podríamos definirlo como una cifra discreta, sin afán de protagonismo. No tiene el aura aristocrática de los números primos y sólo tiene tres divisores además de sí mismo -el 1, el 2 y el 19- lo que lo convierten en un compuesto poco vistoso. Por decir algo mínimamente curioso de él destacaremos que es la suma del cuadrado de los tres primeros primos (2x2+3x3+4x4=38) si excluimos al uno. También es el número par más alto que no puede escribirse como la suma de dos números compuestos impares. Como ven, peculiaridades un tanto rebuscadas que hacen que nuestra cifra pase bastante desapercibida en el fascinante universo matemático.

En otros campos, el número 38 se presenta, lo siento, como una cifra conflictiva y hasta siniestra. El 38 es el calibre de muchísimas armas de fuego: pongan el numerito en Google y busquen imágenes y verán la cantidad de pistolas que le salen. Particularmente conocido es la munición 38 Smith & Wesson especial, de la que se habla en la canción aquella de Pedro Navaja, de Rubén Blades. Creo que una bala de esas mataron a John Lennon, entre otros. También da nombre a una de las fronteras más conflictivas de la Tierra, tristemente de moda en las últimas semanas: el paralelo 38, que divide a las dos Coreas. Y buscando los acontecimientos acaecidos en el año 38 el más destacado me parece también algo macabro: el martirio de San Andrés que agonizó durante tres días en una cruz en forma de aspa mientras seguía predicando la religión, que ya es tener humor. Para remate, leo en la Wikipedia, pero tengo que confirmarlo con mi compañera Cecilia Jan, que en Taiwán llamar a alguien "38" es decirle imbécil a la cara. Y curiosamente es el número atómico del estroncio, un elemento que suena muy parecido a stronzo, idiota en italiano. La 38 también es la talla esa que obsesiona a tantas mujeres, con efectos a veces devastadores para la autoestima...

¿Algo bueno que decir del numerito? Claro que sí. El 38 ha traído suerte a mucha gente, aunque también la ruina a otros: es el número de casillas de la ruleta americana, donde se juegan los números del 1 al 36 pero incluye también el cero y el doble cero. También nos ha salvado la vida a todos: 38 son los grados a partir de los cuales podemos decir técnicamente que tenemos fiebre, ese mecanismo que nos alerta de que algo no funciona bien en nuestro cuerpo. Por 38 empiezan los códigos postales de esta mi tierra, las Canarias occidentales, y la 38 es la línea de autobuses más frecuentada de Londres, la que une Clapton y Victoria con parada en Picadilly y una cadencia de aproximadamente un minuto en hora punta. También es un número clave en la mitología escandinava, cuyas sagas legendarias están dividadas, en su mayoría, en 38 capítulos y cuyos héroes combaten a las bestias en grupos de 38.

Un cumpleaños suele ser momento de hacer balance. Normalmente uno se agobia por dos cosas: por los años que le van cayendo y por lo poco que los ha aprovechado. Respecto de la primera preocupación creo que cumplir 38 no es aún motivo de zozobra, aunque apunto un detalle inquietante para los muy aprensivos: llegada esta edad sin duda hemos superado ya la tercera parte de nuestra vida, salvo que la medicina haga progresos asombrosos o aspiremos al libro Guiness de los récords. El ser humano más longevo de la historia cuya edad pudo comprobarse con seguridad, la francesa Jeanne Calment, vivió 122 años... y 38 multiplicado por tres son 124.

Pasamos a la segunda preocupación. Si les agobia haber llegado a mi edad -o a otra edad cualquiera- y no haber hecho aún nada destacable en la vida les diré dos cosas. Una, la más importante, es que creo sinceramente que en la vida no hay porque hacer "nada destacable", o mejor aún, que a veces lo más destacable que puede hacer uno son cosas sencillas, como ser un buen padre, un buen amigo, un buen profesional o, en general una buena persona. Pero si de verdad les inquieta "triunfar" en este mundo les comunico que en la historia hay ejemplos y contraejemplos de casi todo. Genios como Mozart o Marilyn Monroe ya lo habían hecho todo a los 38 años... bueno de hecho hasta se habían muerto. Algunos alcanzaron con esa edad la cumbre de su carrera, como Neil Armstrong que tenía mi edad cuando pisó la luna. Otros como Mahoma, y fíjense lo que luego revolucionó el mundo, eran tipos perfectamente anónimos. En su caso, no fue hasta los 40 años cuando empezó a predicar.

Si tengo elegir los 38 años de algún personaje histórico, me quedo con los de Cervantes. A esa edad, tras unos años muy tumultuosos que incluyeron la guerra, el cautiverio y la pérdida de un brazo, el autor de El Quijote publicó al fin La Galatea, su primera obra literaria de cierto volumen y trascendencia. Fue así para Cervantes una edad que dividió su vida en dos, el momento en el que el soldado manco empezó a convertirse en figura universal de la literatura. Por bien que estemos y que repitamos sinceramente eso de "que me quede como estoy" creo que en estas fechas indicadas para la reflexión -cumpleaños, Nochevieja, aniversario importante- uno siempre sueña con que el periodo de tiempo que comienza marque un punto de inflexión en nuestras vidas, para bien o para mejor. Así que ojalá pueda contarles dentro de un año que he publicado mi Galatea personal. De momento, voy a celebrar mi cumpleaños.

Créditos de las dos primeras fotos: chispita_666 y Mega Anorak