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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mi marido me pegaba lo normal

Hoy se celebra el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La violencia machista es algo que ha existido siempre y desgraciadamente será muy difícil de erradicar. Hace apenas una década cuando un hombre mataba a su mujer el crimen se calificaba de pasional y ocupaba un breve en las páginas de sucesos. Cada caso se consideraba un asunto aislado y no una manifestación de un fenómeno -la dominación de la mujer por el hombre- muy presente en la sociedad y que podría resumirse en una frase manida y contundente: "La maté porque era mía".

Sólo hace unos años, menos de diez, las autoridades abordar este problema de forma global. Se popularizó el concepto de violencia doméstica -hoy se prefiere violencia machista- y algunas mujeres descubrieron que estaban siendo maltratadas. Que aquello de "mi marido me pega lo normal" no era nada normal. Ni aceptable. No sé si las medidas que se ha tomado desde entonces han dado resultado: algunos dicen que son contraproducentes, pero hoy algunos medios publican que el mensaje empieza a calar después de unos años y las cifras de muertes empiezan a declinar. Pero lo que no cabe duda es que ha habido un gigantesco cambio en nuestras mentalidades.

El vídeo que incluyo hoy en el post -y que muchos recordarán- no es de hace cien años. Forma parte del espectáculo de Fin de Año con el que los españoles recibimos 1991. Martes y 13, un grupo que no se caracterizaba por su incorrección política, hacía mofa de una mujer maltratada. No recuerdo que hubiera un especial revuelo con el asunto. Hoy la emisión de un sketch así llevaría a dimitir al director de RTVE y abriría periódicos y telediarios. En el mismo saco de humor que hoy nos chirriaría incluyo por ejemplo los chistes de Arévalo sobre gangosos o mariquitas, dos categorías inevitables en sus recopilaciones de chascarrillos. Abomino de la corrección política extrema pero creo que al menos en esto hemos mejorado.

jueves, 15 de mayo de 2008

Canciones de otra época

Ayer el Constitucional avaló la ley integral contra la violencia de género, que prevé penas más elevadas para los hombres que para las mujeres en caso de maltrato. Un amigo me decía que si esa mayor dureza de la pena se debía a que había más hombres maltratadores, habría que reforzar las condenas a los vascos en casos de terrorismo. No estoy de acuerdo con su argumento, aunque en el momento no supe muy bien cómo discutirle. Lo que tampoco sé es hasta que punto aumentar las penas contribuirá a reducir el número de casos. Muchos tipos se suicidan después de cargarse a sus novias o esposas, así que ya me dirán lo que les importa la cárcel.

Pues bueno, hoy celebrábamos San Isidro en Madrid -y en muchas localidades rurales de España, entre ellas Busto de Bureba. Fiesta castiza por antonomasia, se han visto los chulapos por toda la ciudad y se han escuchado chotis y otros folclores locales. Y al fijarme en una de esas músicas, que había escuchado cien veces, se me ha venido a la cabeza la dichosa ley de violencia de género. ¿Ustedes se han fijado que el celebérrimo chotis Pichi el protagonista presume de pegar a las mujeres? La letra dice así, nada menos: "¡Pichi! /pero yo que me administro, / cuando alguna se me cuela, / como no suelte la tela, / dos morrás la suministro; /que atizándolas candela / yo soy un flagelador". Canciones de otra época, afortunadamente, en que se decía aquello de "mi marido me pega lo normal". Hoy sería inconcebible que alguien sacara al mercado una canción así. Lo raro es que nadie haya pedido prohibirla.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Nosotros también podemos

El de Puntomatic es el anuncio de moda, al menos entre mis compañeras de trabajo. He vivido en los últimos años con mis dos hermanas y creo que nunca ha asumido o eludido unas u otras tareas en casa por el hecho de ser varón -que me desmientan ellas, que leen el blog. Tampoco quiero presumir de eso -tengo defectos muchos peores- pero me sorprende que entre la gente de nuestra generación todavía siga habiendo tanto machismo ¿De verdad que es así?