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lunes, 2 de febrero de 2015

Minutos musicales. Boccherini

Hace muchos meses que no actualizaba este blog y hace muchos años que no compartía con ustedes algunos de mis minutos musicales. Creo, modestia aparte, que he mejorado bastante respecto de mis primeras actuaciones, también aquí, en Puesfijate, hace ocho años. Pero creo también que me falta aún muchísimo para dar un recital mínimamente presentable. Estoy seguro de que Boccherini, autor de este célebre minuto, estaría de acuerdo. Y me consta que mis vecinos piensan lo mismo.

jueves, 22 de abril de 2010

¿En qué se parecen Verdi y Boney M?

Puesfijate vuelve hoy a un tema de esos que nos encanta: sin percha de actualidad, sin la menor relevancia, una curiosidad absolutamente inútil hallada mientras me dejaba por la corriente de internet. Vamos para allá sin más vueltas ¿Saben qué tienen en común Giuseppe Verdi y Boney M? ¿Qué une a la ópera con el Eurodance pachanguero? Pues que sus composiciones más célebres son versiones musicales de un mismo texto... Sí señor, el sublime Va Pensiero de Nabucco -el coro de los esclavos judíos en Babilonia, seguro que lo conocen y si no caen, pinchen el vídeo arriba- y el pachanguero Rivers of Babylons (vídeo de abajo) se inspiran en el salmo 137 de la Biblia, numerado como el 136 en la Vulgata, la primera traducción del libro al latín.

El salmo 137, conocido por las palabras con las que comienza en latín, super flumina Babilonys (sobre los ríos de Babilonia), cuenta la nostalgia del pueblo judío, cautivo del rey Nabucodonosor, por la perdida Sion (Israel). Estas referencias patrióticas hicieron que muchos partidarios de la unificación de Italia utilizaran el Va Pensiero como himno reivindicativo frente a la ocupación francesa y austriaca de parte de su territorio. De hecho, esta melodía que Nana Mouskouri popularizó con una letra horrible, fue una de las propuestas como himno para el país cuando el país cuestionó sus símbolos tras la Segunda Guerra Mundial. Ahora ha tenido la mala suerte de caer en mano de los indeseables de la Liga Norte, que la cantan al final de cada mitin. Así que se habrá hecho antipática para muchos italianos.

Dicen que cuando el féretro de Verdi recorría Milan la muchedumbre se puso a cantar espontáneamente el Va Pensiero. Si pudiera viajar en el tiempo creo que una de las primeras visitas sería para comprobar si esa anécdota es cierta. Concibo pocas escenas más emocionantes.

PS: Después de tres años he cambiado la cabecera de Puesfijate. Donde decía "noticias curiosas, insólitas o sencillamente falsas" ahora dice "noticias curiosas e insólitas pero nunca falsas". Aquí contaremos muchas bobadas, pero siempre bobadas rigurosas.

lunes, 1 de marzo de 2010

Doble despedida

El viernes se jubiló Alfrico, mi padre, después de más de 40 años de trabajo en Hacienda. Cumplía ese día 70 años y se le acabaron las prórrogas a las que encantado se fue reenganchando desde los 65. Como es lógico fue un día muy especial para él e incluso se atrevió -es tímido y supongo que le costaría un poco hacerlo- a dar un discurso para sus compañeros de oficina. Su alocución puede oírse pinchando el vídeo de arriba. La imagen fija es una reciente del homenajeado, quiero hacer un vídeo mejor con fotos del acto pero de momento esto es lo que hay. Sus palabras son las de una persona que no tiene demasiadas ganas de dejar el trabajo y que disfruta mucho de su oficina y de sus compañeros. Un doble lujo con los tiempos que corren: tener un buen empleo y encima pasarlo bien. Y por las frases que se oyen en la grabación, por los aplausos, y porque conozco a mi padre, sé que ese aprecio por sus colegas es un sentimiento mutuo.

Jubilarte, como casarte, encontrar tu primer trabajo o terminar tus estudios, marca un agudo punto de inflexión en tu vida. Pero que se jubile tu padre también te sacude un poquito porque es de esos acontecimientos que te recuerda de golpe la edad que tienes y te invita a hacer balance, de lo que has hecho y de lo que tienes por delante. Recuerdo el día que se jubiló mi abuelo materno, un 13 de marzo de 1982, el día que también cumplía 70 años. Llegó a casa, como todas las tardes, mi madre le puso una copita de Marie Brizard, como todas las tardes, y yo me bebí a escondidas las gotitas que quedaron al fondo, como todas las tardes -como ven, de niño tenía una preocupante propensión al alcoholismo. Luego seguía visitándonos casi todos los días, pero era distinto porque ya no venía de la escuela.

A mi abuelo no le costó nada dejar el trabajo porque tenía una curiosidad tan extraordinaria -la mejor cualidad que puede tener un ser humano- que no se aburrió nunca ni un minuto. Espero que mi padre, que no es tan inquieto intelectualmente pero sí más activo -la albañilería, los paseos por el campo o la historia son algunas de sus heterogéneas pasiones- sepa a partir de ahora aprovechar el tiempo tan bien como lo hizo su suegro. Desde aquel marzo de 1982 han pasado casi 28 años, muy poco más -27 años y nueve meses- de lo que me falta para jubilarme, si se mantiene la edad de retiro en los 65. Me gustaría que Alfrico viviera para verlo y no peco de optimismo excesivo: tendría 97 años largos, pero tanto su padre como su madre llegaron a los 98. Ya les diré algo en diciembre de 2037.

Hoy celebramos una doble despedida: la de mi padre de su vida laboral y la de este blog. Comencé Puesfijate a principios de 2007, para acompañar a mis añoradas alumnos de la 21 promoción, que como ejercicio de clase se abrieron un cuaderno de bitácora. Con una constancia de la que no me creía capaz apenas he dejado una semana de estos tres años sin escribir al menos un post. Han sido más de 320 articulitos sobre los temas más dispares: las matemáticas, la política, el cine o el fútbol, sin olvidar los a veces insufribles pero siempre voluntariosos minutos musicales. Me he divertido mucho haciéndolo y me he sentido muy acompañado con sus comentarios pero creo que ha llegado el momento de volcar en el trabajo mi energía creativa y de darle más duro al piano, mi otro gran desafío. No diré adiós, porque nunca se sabe, pero sí al menos hasta luego. Ha sido un placer.

miércoles, 27 de enero de 2010

Nuevo documento sobre la despedida de Rafa Fraguas

Hace poco más de un mes lamentábamos en el periódico -y en este blog- la jubilación de nuestro compañero Rafa Fraguas, un tipo majísimo. Pero como costaba decirle adiós hemos decidido despedirle poco a poco. Hoy presentamos un segundo capítulo del homenaje a tan entrañable individuo: la entrega de uno de los regalos que le hicimos -una portada de EL PAÍS con informaciones alusivas al personaje- y el poema con que nos correspondió. Marea un poco, porque casi toda la escena está grabada con la cámara girada, pero tengan paciencia y escuchen sus ocurrencias. Aunque hay mucho chiste privado seguro que les hace gracia. Ah, aún hay más documentos sobre este festejo. Los iremos publicando poco a poco.

lunes, 25 de enero de 2010

Fútbol insólito: Se va el escorpión

En esta sección recogemos goles, jugadas, incidentes insólitos del mundo del fútbol pero hoy rendimos homenaje a un tipo que es insólito en sí mismo: René Higuita, portero que entre otros equipos del Real Valladolid y de la selección de Colombia. En estos momentos le están despidiendo en su ciudad natal Medellín, con un partido entre dos equipos formados por figuras del fútbol colombiano en el que El Loco ha puesto en práctica la arriesgada jugada que le hizo famoso: la parada del escorpión (ya hay vídeo, como ven). Hay que decir que los rivales pensaban pasarse todo el partido poniéndole balones como le ponían los atunes a Franco: a media altura para que se luciera con la pirueta.

Siempre se le recordará por el escorpión que hizo en uno de los templos más solemnes del fútbol, el estadio de Wembley, ante la selección inglesa. Luego declaró que el riesgo no fue tanto: ya había visto al linier levantar la bandera indicando un fuera de juego. Según leo por ahí -pero no he podido comprobarlo- es uno de los porteros más goleadores de la historia, con 44 goles, 37 de falta y siete de penalty. El más recordado, el que le marcó a River en 1995 en una semifinal de la Copa Libertadores: empató la eliminatoria de tiro libre y luego paró el penalty decisivo en la tanda de desempate. Lástima que su equipo, el Atlético de Nacional de Medellín, perdiera después la final ante el Gremio de Portoalegre. Además, a sus 43 años va a ser abuelo: su hija de 17 está embarazada de siete meses.

Higuita pertenece a esa estirpe de porteros medio locos o locos de remate cuya demencia se atribuye a la soledad de los tres palos. Tuvo sus escándalos, visitó en prisión a Pablo Escobar y él mismo estuvo en la cárcel por mediar en el secuestro de la hija de un amigo, algo prohibido en su país. Ha tenido el buen corazón de organizar en su despedida un colecta de arroz para Haití. Y el sentido del humor de invitar al partido a Roger Milla, el jugador camerunés de la quinta de Matasulén que le robó la pelota en una salida arriesgada del Mundial del 90 y dejó a Colombia fuera del Mundial. Milla no ha ido pero seguro que desde Camerún o donde esté ha recibido la invitación con una sonrisa.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mi marido me pegaba lo normal

Hoy se celebra el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La violencia machista es algo que ha existido siempre y desgraciadamente será muy difícil de erradicar. Hace apenas una década cuando un hombre mataba a su mujer el crimen se calificaba de pasional y ocupaba un breve en las páginas de sucesos. Cada caso se consideraba un asunto aislado y no una manifestación de un fenómeno -la dominación de la mujer por el hombre- muy presente en la sociedad y que podría resumirse en una frase manida y contundente: "La maté porque era mía".

Sólo hace unos años, menos de diez, las autoridades abordar este problema de forma global. Se popularizó el concepto de violencia doméstica -hoy se prefiere violencia machista- y algunas mujeres descubrieron que estaban siendo maltratadas. Que aquello de "mi marido me pega lo normal" no era nada normal. Ni aceptable. No sé si las medidas que se ha tomado desde entonces han dado resultado: algunos dicen que son contraproducentes, pero hoy algunos medios publican que el mensaje empieza a calar después de unos años y las cifras de muertes empiezan a declinar. Pero lo que no cabe duda es que ha habido un gigantesco cambio en nuestras mentalidades.

El vídeo que incluyo hoy en el post -y que muchos recordarán- no es de hace cien años. Forma parte del espectáculo de Fin de Año con el que los españoles recibimos 1991. Martes y 13, un grupo que no se caracterizaba por su incorrección política, hacía mofa de una mujer maltratada. No recuerdo que hubiera un especial revuelo con el asunto. Hoy la emisión de un sketch así llevaría a dimitir al director de RTVE y abriría periódicos y telediarios. En el mismo saco de humor que hoy nos chirriaría incluyo por ejemplo los chistes de Arévalo sobre gangosos o mariquitas, dos categorías inevitables en sus recopilaciones de chascarrillos. Abomino de la corrección política extrema pero creo que al menos en esto hemos mejorado.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Risas enlatadas

¿Quieren introducir en sus lugares de trabajo un elemento de distensión, para liberar tensiones de vez en cuando? No, no les voy a recomendar que cuelguen un saco de boxeo del techo de la oficina, es algo más sencillo. Incluyan en el escritorio de su ordenador un botón de risas enlatadas, ésas que suenan en las comedias y que, según algunos, insultan a la inteligencia del espectador indicándole cuándo tiene que desborregarse. Es muy fácil hacerlo: se baja uno de internet (aquí por ejemplo) un archivo de sonido y cada vez que la ocasión lo requiere, pincha y se escuchan las carcajadas.

Si alguien pregunta si es cierto que va a haber una subida generalizada de sueldos, lo aprieta (risas enlatadas). Si viene el jefe y pide para dentro de una hora un trabajo que requerirá siete, lo aprieta (risas enlatadas). Si alguien sugiere que tal vez determinado departamento podría encargarse de una tarea cuando faltan diez minutos para que sus integrantes salgan pitando para sus casas, lo aprieta (risas enlatadas). De hecho hemos pensado otorgar en Navidad un premio con ese nombre a la frase más jocosa del año.

Las risas enlatadas, según leo por ahí, sonaron por primera vez en televisión en 1950 en The Hank McCune Show. Fueron inventadas por un técnico estadounidense llamado Charles Douglass. Cuenta el breve pero interesante obituario que le hizo The New York Times que murió en 2003, a los 93 años. Por la misma fuente me entero de que Douglas concibió una máquina de risas, que hoy incorpora desde carcajadas a pequeños suspiros, que puede combinar 40 sonidos distintos y -lo más interesante- que incluye ejemplos de risas de gentes de otras culturas, que por lo visto expresan su regocijo de manera muy distinta a los americanos. Lo que no dice es si sus dos hijos o su mujer -31 años más joven que él- cobran algún tipo de derechos de autor.

viernes, 23 de octubre de 2009

Fútbol insólito: La doble chilena

En Puesfijate nos pasamos últimamente con larguísimas epístolas sobre cualquier asunto así que hemos creado una nueva sección para desengrasar. Como lo fue en su día Minutos Musicales, que esperamos recuperar cuando alguien tenga la paciencia de grabarme tocando el piano -mi hermana hace meses que abandonó el hogar familiar. Fútbol insólito pretende ser una selección de imágenes curiosas del deporte rey, golazos, jugadas polémicas y cosas de esas. Hoy se estrena con un gol increíble que se marcó hace unos días en el Rió Branco-Serra en la Copa Espirito Santo de Brasil. Como decía mi amigo Berto, con quien iba de pequeño al Heliodoro a ver jugar al Tenerife: "¡Ónde vas, pastel, sajaso!". Que lo disfruten.

martes, 22 de septiembre de 2009

Los cien grandes éxitos de Youtube

No sé quién carajo se ha molestado en montar este vídeo de cuatro minutos con imágenes de hasta cien grabaciones históricas de Youtube pero lo ha bordado. ¿Cuántas reconocen? Algunas, como la del penalty que se acaba estrellando en la cara del portero, se han visto en este blog. Otras, como la del niño que sale anestesiado del dentista y se pone a decir memeces son un clásico de este nuevo cine del siglo XXI. Tampoco hemos cambiado tanto: como en las películas mudas de hace un siglo, un elemento fundamental del humor sigue siendo el leñazo que se da el protagonista. En todas sus formas: resbalón, puñetazo, caída libre, choque frontal...

Warhol dijo, seguramente como una boutade, lo de que cada persona tendría en el futuro 15 minutos de fama. Y no sabía lo cerca que andaría de la realidad. Ríanse -aunque algunas imágenes son de llorar- un rato con cien tipos que tuvieron no sé si 15 minutos pero sí al menos 15 segundos de celebridad.

sábado, 27 de junio de 2009

¡Ojo! ¡Leyenda urbana en construcción!

Supongo que no estarán ustedes entre el 1% de la población mundial que aún no se ha enterado de la muerte de Michael Jackson. Tranquilos. No voy a aburrirles con detalles del fallecimiento ni voy a hacer un obituario del personaje. No lo conocía casi nada -me suenan seis o siete de sus canciones- y encontrarán mucha mejor información en cualquier periódico o en La Ruta Norteamericana, el estupendo blog de mi amigo Fernando Navarro.

Lo que sí voy a hacer es una profecía. Les voy a contar a ustedes lo que van a empezar a leer y escuchar sobre este tema en cuanto pase la conmoción de la muerte y a los periodistas se nos acaben los tópicos y las frases hechas sobre el fallecido. Y de lo que se van a enterar es de lo que en realidad ha sucedido con Michael Jackson. Porque usted, querido lector, es un tipo listo que no se traga las versiones oficiales. Usted sabe que la verdad está oculta y es mucho más complicada y terrible que la historia que nos quieren hacer tragar la policía, los periódicos, el Opus Dei, los masones y la CIA.

En unos pocos días empezará, si no ha empezado ya, a circular por internet que Michael Jackson, naturalmente, no está muerto. El cadáver que sacaron en una camilla de su mansión es en realidad el de su hermana Latoya. Michael vive con su suegro Elvis Presley en algún lugar del triángulo de las Bermudas. Un sitio de negra leyenda fabricada para que nadie ose atravesarlo y descubra que allí viven también Marilyn Monroe y Bin Laden. Allí se rodaron las escenas del hombre en la Luna. El 11 de septiembre se organizó para que los ojos del mundo estuvieran fijos en Estados Unidos y nadie se ocupara del enorme iceberg trasladado a ese lugar para mantener congelada la tumba de Walt Disney. Sólo tres millones de judíos sabían del secreto: no fueron ese día a trabajar en Nueva York y salvaron sus vidas.

Los devotos de estas leyendas urbanas, como las llaman aunque hayan sido inventadas en Busto de Bureba, son gente a menudo exitosa en su trabajo y culta a su manera. Se apoyan en disparatadas coincidencias, de esas que uno encuentra a patadas si se pone a buscar cinco minutos. En la mitad de tiempo -dos minutos y medio- hallo tres que no están mal, si me dan una tarde monto una película estupenda. Por ejemplo, ayer día de la muerte de Michael Jackson, famoso por su calzado, era el aniversario de la matanza de Little Big Horn, inmortalizada en la película Murieron con las botas puestas. Las cifras de la fecha de su muerte sumadas como nos convenga (25+6+2+0+0+9) da como resultado 42, la edad que tenía Elvis al morir. Y por cierto, hoy hace 32 años del último concierto de El Rey.

Yo entiendo que hay muchas incógnitas en algunas acontecimientos históricos: la muerte de Kennedy, el 11-S, también en el 11-M. según insiste El Mundo. Pero es verdad que si nos empeñamos en encontrar coincidencias, detalles extraños, incoherencias, las encontraremos en cualquier historia. No pasa nada: simplemente la realidad no encaja como un mecano. Sin embargo, dos cosas me hacen ser terriblemente escéptico con todas estas teorías conspiratorias. Una: para ser ciertas necesitarían de la implicación de muchísima gente. Y con lo indiscretos que somos los seres humanos es imposible mantener un secreto así. Y dos: por muy rocambolesca que sea la explicación oficial de unos hechos ¿No son siempre cien veces más inverosímiles las teorías que esgrimen estos entusiastas de las leyendas urbanas?

Les dejo con este vídeo de un pibito que cantaba de maravilla y sonreía porque no sabía la vida que se le venía encima.

lunes, 15 de junio de 2009

Cómo se pueden querer dos equipos a la vez

Los seguidores de Puesfijate ya saben que aquí futbolísticamente se respira madridismo. Pero la temporada que viene me temo que ese afecto voy a tener que repartirlos. El sábado subió a Primera División el Club Deportivo Tenerife, el equipo de mi tierra, aunque nací en otra y por eso el periódico más leído de mi isla -no doy crédito- quiera quitarme la ciudadanía canaria. Así que la temporada que viene toca apoyar a dos conjuntos: al Madrid de las superestrellas y al entrañable Tete. No creo que sea difícil. Por un lado, es poco probable que se repita el drama de las dos Ligas que decidieron en la isla a favor del Barcelona. Y por otro mis dos equipos van a jugar, seguramente, ligas muy distintas, cada uno en una punta de la clasificación o, con un poco de suerte, separados por 15 o 20 puntos.

Hay un bolero de Machín que dice "cómo se puede querer dos mujeres a la vez y no estar loco". Efectivamente, no se puede querer a dos mujeres a la vez salvo que uno se esté engañando o engañando a una de las mujeres o a las dos. Pero sí se puede querer a dos equipos a la vez. Me lo han preguntado mil veces y por vez 1.001 voy a explicar cómo. Yo creo que no se puede ser del Madrid y del Barcelona al tiempo, o del Valencia y del Atlético de Madrid. El cariño genuino por un gran equipo es un sentimiento demasiado grande y es difícil que quepan dos afectos de ese tamaño en un mismo corazón. Pero sí puede darse el caso cuando, siendo los amores de igual calibre, los objetos queridos pertenecen a categorías radicalmente distintas. Mi equipo desde niño es el Madrid, y esa preferencia era incompatible con ser al mismo tiempo de la Real Sociedad, o del Athletic. Pero más abajo, y sin embargo más cerca, estaba el Tenerife, otro equipo, al que podía querer sin conflicto como se puede querer a la selección nacional y al equipo de tu barrio. Porque pertenecía a otro mundo, el de la Segunda B, sin colisión posible con los conjuntos grandes.

Pero pasaron los años y el choque se produjo. Y de forma estruendosa: el Tenerife subió a Primera y en su estadio perdió dos Ligas el Madrid. Y aunque era complicado reubicar a ambos en mis afectos ambos encontraron acomodo porque una vez que un equipo te conquista es difícil que te abandone. Hay gente que se pasa de la extrema derecha a la izquierda y viceversa, incluso personas que cambian sus preferencias sexuales o se nacionalizan en otro país renegando de su patria pero ¿se han fijado que hay poquísima gente que cambia de equipo a lo largo de su vida? ¿Conocen algún hincha del Barça que se haya hecho del Madrid? Interesante tema que dejamos para otro día. La cosa es yo me había hecho del Madrid y del Tenerife por separado, en universos paralelos. Y ambos tuvieron la ocurrencia de juntarse.

PS: Se habrán fijado que el vídeo éste con el himno del Tenerife, casposo y entrañable a partes iguales, termina con un mensaje casi subliminal de "fuera godos" y "Canarias para los canarios". Estoy harto de semejantes majaderías pero en este caso lo he dejado pasar para subrayar otro aspecto absurdo de todas estas reivindicaciones: ¿Han contado con cuántos godos, de esos que queremos echar, juega el Tenerife, empezando por el portero Aragoneses; el entrenador, Oltra; y la pareja de delanteros Nino y Alfaro?

viernes, 29 de mayo de 2009

Un amigo recuperado

Lo primero que quiero hacer hoy es agradecer a mis lectores sus amables comentarios sobre mi último post. Es muy gratificante saber que hay alguien ahí cuando escribes algo y que les divierte, les interesa o les emociona las bobadas que aparecen en este blog. Dicho esto: hoy voy a hablar de un amigo al que no veo hace diez años pero del que he vuelto a tener noticias gracias a Internet.

Jorge Hernández Galván -Jorge Galván, para mí- fue un excelente compañero de colegio en el Hispano Británico. Era repetidor y luego repitió más veces. Muchas madres de chicos que repetían curso aseguraban que el problema de sus hijos era que en realidad eran unos genios incomprendidos. Se consolaban con la leyenda de Einstein, supuestamente fracasado en las matemáticas escolares. Creo que en la mayor parte de los casos, dicha reflexión era eso, un consuelo. En el caso de Jorge, no. Jorge Galván era un puñetero genio, como podía entender cualquier que lo conociera cinco minutos. Era, y seguro que es, simpático, divertido, culto y sobre todo extremadamente ingenioso. Un portento al que seguramente le aburrían las cosas que enseñaban en el colegio y que encontraba más estimulante leer a Miguel Hernández o escuchar a Les Luthiers.

Jorge escribía -y seguramente escribe- unas poesías estupendas. Imitaba a las gaviotas. Contaba e inventaba chistes geniales y ponía motes bondadosos a todo el mundo: a mí me bautizó Berni Laró en unos campeonatos de atletismo que disputamos contra 7º B e inventó una rima antes de que me tocará participar en la prueba de salto de longitud: "Decían de un Berni Laró, que un día tres metros saltó...". Salté tres metros y medio y ganamos la prueba. También escribía unas cartas de amor magníficas a nuestras compañeras en una edad de la vida en la que el romanticismo está mal visto. La última vez que lo vi -tan flaco y tan simpático como siempre- salía con Carmen, una chica estupenda de mi instituto. Espero que se haya casado con ella.

Puesfijate que el otro día, en el grupo de Facebook que tenemos los antiguos alumnos de mi clase en el Hispano me comentaron que Jorque forma parte de un grupo de humor canario llamado Chigüesque. Entré en Youtube a buscarlo y encontré esta perla: en el vídeo es el que hace de aparcacoches. Realmente es un trabajo hecho a su medida. Jorgito, llevo mucho tiempo sin verte pero a Dios pongo por testigo que cuando vuelva a Tenerife nos tomamos unos gin tonics y me cuentas todo esto. Me voy a reír un montón, eso seguro.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Gorri ta zuria

Soy del Real Madrid pero las próximas 24 horas me cambio de equipo, al Athletic de Bilbao. En Bilbao pasé los años de Universidad y tengo mucha familia: mañana me voy a ver con ellos la final de Copa contra el Barcelona. Una locura: salgo de trabajar a las tres, me cojo un autobús, llego a Bilbao a las nueve, veo el partido, salgo a celebrarlo en cualquier caso, y a las ocho de la mañana tomo el autobús de vuelta a Madrid... Un disparate, pero me apetecía hacerlo: estuve seis años en la ciudad del Nervión y nunca ganaron nada. Me apetece sentir, aunque sea unas horas, como se vive la final en la ciudad con más afición al fútbol del mundo en relación a sus títulos obtenidos en los últimos 25 años.

Les dejo con este documento único. Un grupo de niños de Kiwu, en el Congo, cantan el himno del Athletic en agradecimiento por una partida de material deportivo que les mandaron del club. Estos no van con Etoo.

lunes, 11 de mayo de 2009

Nuestros primos

En el último post hablábamos de cerdos y filosofábamos un poco sobre ética, ganadería y alimentación humana. Sin llegar a ninguna conclusión, como siempre. Hoy les ofrezco un vídeo que confirma lo parecidos que son los animales, sobre todo algunos, a nosotros. Ya sé qué lleva rulando por la red un año, pero a mí no me la mandó mi compañera Carmen Morán hasta la semana pasada (gracias, Breña). Así que es de rabiosa actualidad para Puesfijate.

El documento muestra una escena cotidiana en una familia o manada de chimpancés, lo que sea. Pero si les quitan todo ese pelo y los visten como personas podría ser perfectamente un incidente en el seno de un grupo de homo sapiens, sus primos. La familia se ha ido al campo a pasar el fin de semana. Los niños están insoportables y llevan todo el día peleándose. Así que en un descuido, el pequeño Caín, tras comprobar que nadie le está mirando, empuja a su hermano Abel al río. La madre, que sabe que Abel no sabe nadar -por lo visto ningún chimpacé sabe- se lanza gritando hacia el agua para salvar a su pequeño, lo rescata y lo abraza tiernamente. Su marido y su cuñado, que la acompañan, tienen una reacción más masculina, se acercan decididos al río con gesto grave pero no pierden la compostura. Mientras, el pequeño Caín se escabulle entra las piernas de su padre y se aleja del lugar del crimen para evitar una reprimenda.

Darwin era un gran sabio. Pero su mayor virtud tuvo que ser tener un gran sentido común. ¿Cómo es que los hombres vivimos miles de años sin caer en la cuenta de quienes eran nuestros primos?

viernes, 8 de mayo de 2009

En la granja de cerdos

El pasado viernes estuve visitando la granja de cerdos de un primo de padre que vive en Burgos. Me pareció un lugar muy interesante. Había 5.000 animales divididos en barracones, divididos a su vez en compartimentos. En un establo, las madres recién paridas con las crías, en otro las hembras embarazadas, en otro los ejemplares más viejos, los sementales etc. Todo perfectamente organizado con el propósito de cualquier empresa: lograr el mayor rendimiento.

La verdad es que los bichos daban un poco de pena. Viven encajonados, para que apenas se muevan y engorden más. Un tipo que tenía cerdos en el pueblo de mi padre me contó un día que se le escapó uno y no tuvo que correr demasiado detrás de él: se murió de un infarto tras recorrer diez metros. Era el mayor esfuerzo que había hecho su corazón en su vida. No ven la luz del sol. Ni siquiera los sementales se lo pasan bien: les extraen el semen y luego se lo inyectan a las hembras. En fin, muy distinto a lo que vimos en aquella fantástica película de Babe el cerdito valiente.

Todos queremos comer jamón, chorizo y lomo. Pero no nos gusta que los cerdos vivan tan mal. El problema es que si convertimos las granjas en pequeños hoteles, se arruinarían los ganaderos. El sistema de explotación es terrible pero si no fuera como es se produciría mucho menos y cerrarían muchas empresas. Los gastos son muchos y dependen de mil circunstancias imprevistas. Por ejemplo, que Rusia vete tu carne de porcino porque hay dos tipos en tus hospitales con 38 de fiebre por una gripe que pillaron en México.

Así que aparentemente tenemos que elegir entre comer salchichas o tener cerdos felices. Mi primo Andrés, vegetariano convencido, es partidario de la segunda vía: prefiere renunciar a determinados placeres con tal de evitar la crueldad con los animales. Pero aquí se plantea un nuevo problema: si la carne de cerdo deja de ser rentable probablemente la especie, que ya no sabe vivir en libertad, se acercaría a la extinción. ¿Saben cuántos cerdos hay en Afganistán, donde está prohibido su consumo? Uno, en el zoo. Y precisamente ayer fue puesto en cuarentena porque temen que haya pillado la gripe.

En su fantástica, en todos los sentidos, novela Animal Farm (Rebelión en la granja), George Orwell cuenta la revuelta de los animales contra sus dueños humanos, en una metáfora extraordinariamente aguda de la Revolución Rusa y de la evolución del comunismo. Los líderes del movimiento de liberación son los cerdos, los más listos entre todas las bestias. Y en verdad es así: son animales muy inteligentes, que pueden domesticarse con facilidad y son tan cariñosos como los perros. Tienen, además, un sistema nervioso muy desarrollado, parecido al nuestro. Dicen que por eso chillan tanto cuando los matan. En un intento por humanizar sus muertes, la Ley 32 / 2007 obliga desde hace dos años en España a aturdirlos antes de sacrificarnos, so pena de una cuantiosa multa. Algo es algo.

martes, 5 de mayo de 2009

Más madridista que ayer

Hay muchas cosas de las que hablar después del puente, entre ellas de mi visita a una granja de cerdos. Pero hay un tema que no puedo eludir, aunque sea doloroso. Algunos optimistas esperábamos un milagro pero el Barcelona humilló a nuestro Real Madrid el pasado sábado por 2-6. Quedan muy lejos los tiempos en los que lloraba cuando perdía mi equipo. Si gana procuro disfrutarlo al máximo; si es derrotado, y más con estrépito como anteayer, me lo tomo con humor. Pero no reniego, ni mucho menos: más que nunca, hoy es el día de hacer pública profesión de fe madridista.

Cosa curiosa el fútbol: si tu partido político te defrauda, votas a otro en las siguientes elecciones o te quedas en casa. Pero pasada cierta edad, afianzadas las fidelidades básicas de la vida, poca gente cambia de equipo de fútbol. Aunque hunda todas nuestras ilusiones y descienda siete categorías. Mucha menos de la que cambia de orientación política, de nacionalidad e incluso de sexo, por ejemplo.

Esperando tiempos mejores, que vendrán, felicito a mis muchos seres queridos del Barça y les dejo con estas bonitas imágenes.

miércoles, 15 de abril de 2009

Emma, bienvenida al mundo

Hace unas horas ha nacido Emma Rubio Barthe. Es hija de Ruth y Alfredo, unos tipos para los que la palabra amigos se queda corta. Han sido para mí amigos, hermanos, compañeros de fiestas, confidentes y hasta padres en muchos momentos. Cuando mi tía Pilar se independizó de mí tras mimarme durante dos años, me adoptaron como a un animalillo, torpe y entrañable, y me salvaron varias veces de morir de inanición o sepultado en mi desorden vital por un síndrome de Diógenes precoz. Luego me hice un poco mayor y ya me pude valer por mí mismo, más o menos y con la ayuda de mis hermanas. Pero siguieron a mi lado, me hicieron hijo adoptivo de León y me ayudaron en situaciones tan dramáticas como limpiar a fondo una casa antes de que viniera mi tío Jesús o ayudarme a colgar unos stores. Hoy, que han pasado a hacerse cargo de un ser aún más desvalido, es momento de expresarles todo mi agradecimiento.

Te dirán, Emma, que tienes mucho valor por venir al mundo en esta época. Exageran: todos los hombres vivieron tiempos difíciles. Cuando nacieron tus padres había también una crisis económica de aúpa por la subida del petróleo. Franco agonizaba y el futuro del país era una incógnita, con algunos militares que querían retroceder 40 años. Había una guerra terrible en Vietnam y la URSS, que ya no existe, y los Estados Unidos, amenazaban con resolver sus diferencias con unas bombas que podían destruir el planeta. Cuando nacieron tus abuelos, la cosa era peor. España salía de un terrible conflicto civil (¿Tú imaginas lo que pudo ser la posguerra en Truébano de Babia?) y había una dictadura que no tenía pinta de terminar. Sigo hacia atrás: cuando nacieron tus bisabuelos Europa acababa de vivir la Gran Guerra y la gripe había matado a cincuenta millones de personas. ¿Te das cuenta? La historia de la humanidad nunca ha sido un cuento de hadas. Pero tú tranquila: todos los que te precedieron salieron adelante y disfrutaron -unos más y otros menos y eso dependerá en gran parte de ti- de una vida como la que hoy comienzas.

Pues eso chica, que buena suerte. Aunque la suerte ya es haber nacido: casi todo lo demás se consigue con esfuerzo, resignación ante lo inevitable, sentido del humor y una actitud mental positiva. Unas cualidades que no creo que te falten si sales a tus papás. Me da mucha envidia todo el tiempo que tienes por delante. Y espero que dentro de muchos, muchísimos años, cuando tengas ya tus propios hijos, nietos y biznietos puedas decir aquello del viejito del anuncio de Coca-Cola: "Lo único que no me gusta de la vida es que me ha parecido demasiado corta". Lo dicho, Emma: bienvenida al mundo.

lunes, 13 de abril de 2009

Ópera

Últimamente me da por escuchar ópera. No quiero presumir de gusto musical. Primero porque presumir de eso es una bobada. Y segundo porque mi gusto es muy variado: incluye de Verdi a El Fary y en ocasiones escucho a uno después del otro sin pausa por en medio.

Tampoco vamos a caer en la simpleza de que es lo mismo Turandot que El Torito Bravo, cada una toca fibras sensibles diferentes. La ópera, la que yo entiendo -me encanta la italiana, se me atraganta la alemana- es para mí la expresión artística más sublime. Escuchar arias como Voi che sapete de Las bodas de Fígaro de Mozart o La dona e mobile, de Rigoletto es si me permiten a estas horas una cursilada, lo más parecido a volar que conozco. Pero la magia se deshincha en ocasiones si mientras las escuchamos seguimos el libreto. La música es preciosa pero la acción que se representa es a menudo una estupidez. La historia que se cuenta en Las bodas de Fígaro, por volver al ejemplo, es una tontería digna de la serie aquella Enredo, cuyo principal interés era no tener ni pies ni cabeza.

Veamos por ejemplo el aria maravillosa mostrada en este vídeo. Es la célebra Quando men vo, de La Boheme de Puccini. Escúchenla. Es extraordinaria. Contribuye al efecto Anna Netrebko, la soprano ruso-austriaca que canta: no me negarán que es guapísima. Pero repasemos la escena a la que pertenece la música (cito la sinopsis de la colección de EL PAÍS): "Marcello que aún está enamorado de la coqueta Musetta, apenas puede contenerse ante los comentarios de ésta, que sólo buscan sus celos. Musetta rompe un plato para llamar la atención y canta una canción que Alcindoro juzga indecorosa. Grita fingiendo un fuerte dolor en un pie y apremia a éste para que vaya a comprarle otro par de zapatos. Apenas se ha ido, Musetta y Marcello se abrazan (...) Musetta pide al camarero que añada la cuenta de los bohemios a la de Alcindoro. El grupo de amigos sale de la escena (...) y el amante de Musetta con los zapatos recién comprados, llega a tiempo de que el camarero le presente la abultada nota".

Éste es el resultado de fusionar el talento de uno de los mejores músicos de todos los tiempos, con una novela por entregas sobre la vida bohemia que se publicó en el periódico El Corsario entre 1845 y 1849. No pasa nada, uno puede disfrutar de la voz -y de los ojos- de la Netrebko sin fijarse demasiado que canta una historia desfasadísima escrita para el gusto burgués del siglo XIX. Más imaginación se requería para evocar a la tísica Violeta Valery de La Traviata cuando la interpretaba, por ejemplo, la robusta Monserrat Caballé.

viernes, 3 de abril de 2009

We own the world

¿Se acuerdan de USA for África? Corría el mes de abril de 1985, estaba uno en séptimo de EGB y un grupo de cantantes estadounidenses, liderados por Michael Jackson, Lionel Richie, Harry Belafonte y Stevie Wonder, grabaron el single We are the world para recaudar fondos contra la pobreza en África. La canción se convirtió rápidamente en número uno en todo el mundo. Ahora, 24 años después, la ONG InspirAction ha sacado esta réplica para parodiar la cumbre del G-20. "We own the world, we are the bussiness" (poseemos el mundo, somos el negocio) cantan estas caricaturas de Obama, Sarkozy o Zapatero (sí, se le ve al principio un poco, a la derecha). Soy de lo que confían en que salga algo bueno de esta cumbre y poco propenso a excesos antiglobalizadores. Pero me parece que tiene gracia.

PS: Hace un par de posts se me coló una falta de ortografía horrible. "Hay van..." en vez de "Ahí van". Ya está corregido. Mis disculpas.

martes, 31 de marzo de 2009

The New Hard Times

Creo que nada me ha dado tanto asco en mi vida como esta crisis. No es que me afecte directamente a mí, de momento, pero sí a muchas personas a las que quiero. Ver a tanta gente en paro, con trabajos precarios, recibir todos los días correos de amigos que buscan trabajo, observar el caudal de talento que se está desperdiciando, me pone enfermo. Pero bueno en Puesfijate decidimos desde el día de su fundación que íbamos a ser optimistas, así que después de este desahogo ofrecemos, como siempre, todo nuestro apoyo y ayuda a quien la solicite, aunque el margen de actuación sea mínimo. Como ya dije hace unas semanas, ya me gustaría que me sobraran tres millones de euros para emplear a un montón de gente valiosa hasta que pase el temporal. El Euromillón se resiste, pero llegará.

The New York Times también está en crisis, pero sólo económica. No de ideas. Su penúltima genialidad -ya saben que aquí llegamos a todo con quince días de retraso- se llama The New Hard Times, los nuevos tiempos duros, jugando con el nombre del diario. La sección consiste en una serie de vídeos con conversaciones entre testigos del crack del 29 y las nuevas generaciones que tienen que lidiar con esta depresión en ciernes. Los lectores están invitados a mandar sus grabaciones. Una abuela es entrevistada por su nieto de 13 años. Un profesor de 96 años charla con sus alumnos. Los descendientes de Jackson Pollock leen la correspondencia del artista en aquellos años. El resultado en algunos casos es extraordinario. Y confirma mi impresión de la crisis es de la industria periodística, no del periodismo. Espero que las neuronas de quienes nos tienen que sacar de ésta estén tan en forma como las de los profesionales de The Holly Bible, como llamamos en el trabajo al viejo Times.