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miércoles, 6 de enero de 2010

Han vuelto a pintar al negro

Noche mágica, de ilusión y todos los topicazos que se les ocurran, amigos. Esta noche vienen los Reyes Magoa, aunque a mí ya me dejaron algunas cositas anoche en Tenerife. Y para escenificar su llegada, España entera se ha llenado de cabalgatas, unas muy sencillitas, como la que ha debido haber en Busto de Bureba, con tres burros (o dos, porque creo que uno se murió) y otras mucho más sofisticadas, con decenas de carrozas, camellos (en Santa Cruz, siempre) y personajes de esos de moda entre los niños (los lunnies o pocoyo supongo) que no sé muy bien ni quiénes son ni qué pintan ahí.

Al grano, que es muy tarde. Me subraya mi querida hermana Beatriz -gracias por la pista- una circunstancia lamentable que se ha dado en la cabalgata de Madrid, la que por presupuesto e importancia de la ciudad debería ser la más vistosa de España. Se gastan una pasta en pagar carrozas, confetis, caramelos y fuegos artificiales, cierran siete horas La Castellana y son incapaces de cuidar un detalle clave: Baltasar no es un negro, como tiene que ser, sino un blanco pintado. Como ironiza mi hermana, "y luego dicen que los inmigrantes nos quitan los puestos de trabajo".

Puesfijate que hace unos días el Centro Panafricano llamó a boicotear todas las representaciones de Reyes Magos en las que Baltasar fuera un blanco coloreado. En su impecable manifiesto, esta asociación advierte a los "niños y niñas españoles" que "el Baltasar pintado no es el auténtico sino un impostor. Al mismo tiempo queremos advertir a las autoridades competentes que no deben defraudar la confianza de los niños ni seguir insultando a la raza negra, presentando personajes sórdidamente pintados, al tiempo que felicitamos a quienes tienen el buen criterio de elegir Baltasares negros de verdad". Así se habla, aunque sea un poco tarde pinchando aquí puede unirse a la iniciativa.

Porque mira que hay negros en Madrid para hacer de rey mago. Miles de ellos anónimos pero quieres a un famosete hasta puedes llamar a Lass Diarra. Supongo que lo de pintar a un blanco será para que pueda hacer de rey el concejal de turno, pero me reconocerán que es muy cutre. Y además los niños no son idiotas y este Baltasar en cuanto se ponga a dar besos empezará a desteñir. Otras ciudades lo han hecho mejor. En Huelva han sacado a los reclusos de la cárcel para hacer de pajes de Melchor, encarnado por el director de la prisión, mientras de Baltasar hacía un inmigrante llegado en patera. En Bilbao, como se ve en el vídeo de abajo, sí han escogido a un negro reglamentario. Me voy a dormir, que les dejen muchos regalos.

martes, 6 de enero de 2009

Montonera en Santa Cruz

Como cada mes de enero desde hace casi 20 (Manolo sabrá la fecha exacta) los amigos de toda la vida nos juntamos coincidiendo con la fiesta de los Reyes Magos. Desde que muchos son honrados padres de familia la cena ya no se celebra necesariamente el 5 de enero, un día complicado para los papás, pero el espíritu es el mismo: jolgorio, desparrame y montonera. El evento es exclusivamente masculino, mujeres y novias no están invitadas, lo cual tiende desde luego a embrutecer el ambiente aunque también a que la fiesta sea más espontánea. La cosa es asegurar que nos veamos todos al menos una vez al año, contar las anécdotas de siempre y reírnos un rato.

Este año la celebración se planteaba como un reto. En vez de limitarnos a una cena y a tomar luego un par de copas decidimos consagrar todo el día a la Saturnalia. Quedar desde por la mañana en algún bar de entrañable recuerdo y luego ir peregrinando por otros locales que formaran parte de nuestra memoria sentimental para acabar tomando copas en algún tugurio. A mí el plan me parecía arriesgado. Pero fue todo un éxito y tengo que decir que fui el único que aguanté todo el recorrido: llegué el primero y me fui el último.

No es que me guste presumir de beber mucho, más bien al revés. Pero estoy muy orgulloso de estar hoy tan entero después del muy exigente recorrido. Enumero. Primero, dos cañas en el Unamuno, el bar de mi edificio y el del instituto a las 11.30 de la mañana con tres partidas al futbolín. Luego otra, con tapita de tortilla en el Ayala (la tapa naufragó, hay que decirlo todo). Dos cañas más en el Aurora, junto al Imperial, donde ya nos reunimos toda la montonera. Otro par de cañas en uno que creo que se llama Tic Tac, junto a la librería La Isla, acompañadas por abundantes tapas y un barraquito. Diez litros de cerveza entre trece en un bar en frente de Cajacanarias que está muy de moda pero no sé cómo se llama, donde además nos comimos cuatro metros de salchichas con patatas. Otra caña en el Zig Zag invitados por Don Fernando de Armas, padre de los Hermanos Infierno. Copa de Areucas-cola en la calle Pérez Galdós (empieza a anochecer). Cena a base de revuelto de huevos con patatas y tostas de jamón regadas con varias botellas de vino tinto en el callejón del Combate. Otro Areucas-cola en la calle de la Noria. Y para rematar, y cuando sólo quedábamos Hugo y yo, sendas copas de despedida y cierre en el Andén y en el Andamio, en el barrio de Salamanca. Hora aproximada de llegada a casa, las cuatro y media de la madrugada.


A la espera de que el doctor Javier Padilla suba las fotos a Facebook (ya las subió, pinchen aquí) les dejo con dos valiosos documentos. En el vídeo de arriba Hugo y Víctor entonan Corté con la piba, de El Dioni, popular personaje de Calero. Algo sobre estos dos amigos: uno es un serio padre de familia con dos hijos, el otro pretende casarse el próximo mes de julio. Les acompaña, en primer término y a media voz, Guillermo. La fiesta estaba apróximadamente en su Ecuador. El otro documento es la foto de grupo. Un pelín más calvos, un poquito más gordos algunos, decididamente más canosos que el año pasado, pero con el mismo humor. A ver qué se nos ocurre para 2010.

domingo, 6 de enero de 2008

Son mis amigos

Decía mi abuelo Manolo que uno es de donde estudia el bachillerato –para quienes no hayan ido al instituto o similar, de donde pasa la adolescencia. Estoy de acuerdo con la frase que creo, por cierto, que no es suya. Hasta los 12 o 13, uno es casi una extensión de sus padres. Los cambios son muy paulatinos. Pero después de esa edad empezamos a ganar nuestra independencia. La vida se convierte en un bandazo permanente y no volvemos a encontrar la estabilidad –el que la encuentra- hasta los 18 o los 20.

Yo creo que por eso, porque nos acompañaron durante aquella travesía extraña, son tan entrañables los amigos que conocimos –o consolidamos- durante nuestra adolescencia. Después uno viaja, se compra un coche, inventan Internet y extiende el caladero de posibles amistades mucho más allá del barrio o de los muros del instituto. Ahora nos es más fácil encontrar gente objetivamente afín a nuestros intereses. Pero es casi imposible que podamos incluirlos en la misma categoría afectiva de aquellos con los que empezamos a descubrir este mundo raro y nos corrimos las primeras juergas.

El viernes tuve cena con algunos de esos AMIGOS con mayúsculas de Tenerife. No estaban todos los que son –alguno se ha desgajado y lo tengo que ver a parte- ni eran todos los que estaban –con el tiempo se ha ido uniendo gente a la que apenas conozco. Algunos fueron conmigo a la guardería, otros al colegio, pero en general nuestra amistad se fraguó durante los años del instituto. Tenemos intereses comunes, pero no estoy seguro de que me hiciera amigo de todos ellos si los conociera ahora. El pegamento que nos une es otro: un pasado sentimental compartido que incluye los años en los que la vida era una centrifugadora. Y 20 años de anécdotas y bromas privadas, de un humor y hasta de un lenguaje propio e indescifrable para el profano, que se quedaría estupefacto ante el regocijo que causan frases como "los volcanes", "mi princesa", o "no Roman, no".

PS: El vídeo, lo reconozco, es una patata sacada con el móvil. Pero los que me mandó Hugo eran indifundibles.