martes, 17 de junio de 2008

22 de junio, Santo Tomás Moro


El próximo 22 de junio -mi abuela Esperanza hubiera cumplido cien años ese día- España jugará los cuartos de final de la Eurocopa. Así será salvo catástrofe nuclear o invasión extraterrestre. Y antes de que se rían les recuerdo que hace también un siglo, en junio de 1908, se produjo un Siberia un acontecimiento llamado fenómeno de Tunguska que aún no ha recibido explicación científica y que se asemejó a una explosión atómica.

Otro día hablaremos de ese tema, hoy vamos a dar por seguro que jugaremos, y lo haremos contra los franceses, los rumanos o los italianos. Si es contra estos últimos, estamos perdidos. Uno que ya va para talludito se acuerda de cómo se clasificaron en la primera ronda del Mundial 82, por un resbalón del hasta entonces desconocido N'Kono, portero de Camerún. Si vuelven a hacer el milagro, se comen el campeonato. Si nos la jugamos contra Francia también estará complicado. Este equipo compuesto por un portero blanco, nueve jugadores negros y un converso al Islam (Ribery), y que hace las delicias de Le Pen, nos puede hacer papilla. Tampoco me fío de los rumanos. Pero de lo que no me fío, definitivamente, es de la fecha. El 22 de junio me da mala espina.

El 22 de junio de 1941 Hitler invadió la URSS copiando, no sé muy bien por qué, a Napoleón, que había atacado a Rusia un 22 de junio de 1812. Quizá pensó, con un razonamiento muy común y muy poco matemático, que ya sería mala suerte que fracasaran dos invasiones lanzadas en la misma fecha. Tan o más trágica que para los grandes dictadores ha resultado ese día en la historia de la selección española. Enumero:

-El 22 de junio de 1986 España cayó por penaltis contra Bélgica en cuartos de final del Mundial de México. Eloy Olaya falló el tiro decisivo. Yo estaba ese día en Barcelona de viaje fin de curso y recuerdo dos cosas: que también en esa fecha ganó Felipe González sus segundas elecciones y que esa noche me fui con la gente de mi clase a la verbena de San Juan, una de mis primeras juergas. Luego vendrían algunas más: algunas juergas, algunas victorias de Felipe y algunas derrotas por penaltis.

-El 22 de junio de 1996 España cayó eliminada por penaltis de la Eurocopa de Inglaterra. Nuestro rival era la selección anfitriona. A mí me pilló en Bilbao terminano la carrera. Creo que nunca he oído una retaila mayor de juramentos y blasfemias como le escuché al Negro, compañero de colegio mayor y entonces de piso de estudiantes, cuando falló Nadal.

-El 22 de junio de 2002 España cayó -¿lo adivinan?- por penaltis ante Corea en el Mundial que organizaron a pachas el país asiático y Japón. Ahí fallaron, primero el árbritro y, de los nuestros, Joaquín. Yo lo vi, perdonen por presumir, en Colón (Panamá) con mis amigos de la Ruta Quetzal encabezados por Miguel de la Quadra Salcedo, que se dormía porque la hora era terriblemente intempestiva. Estábamos rodeados de cocodrilos -no es una fantasmada pero aclaremos: los cocodrilos rodeaban un hotel- pero había bichos más pequeños y más peligrosos, como los mosquitos. A mí me dio un brote de malaria que casi me manda al otro barrio. Otro día lo cuento.

Si razonáramos como Hitler diríamos que ya sería mala suerte que nos eliminaran por cuarta vez en la misma fecha. Un supersticioso se echaría a temblar leyendo estos antecedentes. Para una mente numérica y científica, en cambio, no significan nada. Como cada suceso es independiente -han pasado muchos años entre uno y otro partido, los rivales son distintos- estos precedentes no hacen ni más ni menos probable que se repita la historia. Ah, el que bota con la roja en la foto soy yo, para quien no me conozca. Para que luego diga el Jebi que pongo las fotos para ligar...

6 comentarios:

El Jebi dijo...

El Jebi se la envaina y se quita el sombrero. Espero con ansias tus entradas sobre De la Quadra y la malaria, el fenómeno de Tunguska y, por qué no, sobre nuestras primeras juergas y cómo hemos ido involucionando. Prima Ana, ya no hace falta tu colaboración pero gracias por tu buen humor. Abrazos a todos.

Anónimo dijo...

No tengo ni pajolera de fútbol, pero creo que efectivamente, nos toca jugar contra Italia el 22 de junio. Para una mente numérica y científica no significará nada, pero para la mía, algo clarísimo: que nos vuelven a tirar en cuartos. Ojalá me equivoque.

Manuel dijo...

Roman, felicidades por esta deliciosa entrada. En fin, el domnigo palmamos. Adiós a la Eurocopa. Los románticos holandeses, los quijotes holandeses. Italia fue causante del trauma de toda una generación "oranje". Los hermanos de Boer, Kluivert, Overmars, Davids etc. sufrieron su némesis particular aquella aciaga tarde de junio de la Euro 00. ¿Alguien tiene dudas sobre que hubiese pasado si es Italia quien tiene la oportunidad -dejándose ganar- de mandar para casa a franceses y alemanes?.

El fútbol, como la vida es para los listos y los zorros, no para los románticos, ni los idealistas.

Cuando palmamos contra Bélgica en el Mundial 86, yo tenía 12 años. Asistir a aquella tanda de penalties fue horroroso. Creo que a mi amigo Antonio Armas lo tuvieron que ingresar con apendicitis esa misma noche, tal fue su sufrimiento.

También palmamos por penalties contra Inglaterra, en la Euro 96. Siempre hemos sido un chollo para los ingleses: somos casi igual de perdedores que ellos, pero cuando nos los encontramos por el camino, nos mandan a tomar por saco y sus asquerosos tabloides recuerdan Trafalgar, Gibraltar y todo eso.

Usa 94 fue extremadamente cruel. Después del gol de Caminero que forzó la prórroga, tuvimos la victoria, pero Salinas falló ante Pagliuca, cosa que no hizo Robbie Baggio ante Zubizarreta. Luego llegó el codazo del malnacido de Tassoti a Luis Enrique.

En la Euro 2000 palmamos justamente ante una Francia emergente, con el mejor Zidane posible. Es injusto recordar aquella derrota por el fallo del penalty de Raúl Madrid, los franceses eran un auténtico equipazo, y ese partido Zizou estuvo simplemente sublime.

En Corea 2002, hay que ratificar punto por punto los insultos proferidos por Iván Helguera al árbitro, mientras Xavi Hernández se dirigía al corrupto egipcio poniéndose unas gafas ficticias: Fue un robo.

Llegamos al último mundial, para nuestra desgracia un calco macabro de nuestra andadura en esta eurocopa: Primer partido, goleada y euforia mediática; segundo partido, victoria apurada; tercer partido, trámite a saldar con suplentes... cruce contra una potencia y a casa.

Buenos días.

El Jebi dijo...

Lolo, ¿cómo puede caberte tanta mierda en el cerebro? Sin acritud.

Anónimo dijo...

...es que el saber no ocupa lugar...

V.

Anónimo dijo...

Dos meses sin entrar en el blog y me encuentro semejante foto. Desde luego, con esa foto como no ligues con Citronio...