miércoles 8 de julio de 2009

Mis amiguitos especiales

La boda del siglo ya pasó y mejoró las expectativas. Hubo una organización perfecta, con autobuses -estábamos en la Península, si no serían guaguas- desde el aeropuerto de Sevilla hasta la puerta de la Iglesia, visitas guiadas por Zafra y todo el parador nacional Duque de Feria cerrado para los invitados. Además, tuve la oportunidad de ver a mis amigos de Tenerife, los de toda la vida. A varios los conocí en el instituto, a otros en el colegio, a alguno incluso en la guardería: casi todos son del barrio. Muchos se han casado y tampoco se han ido a vivir muy lejos: lo agradezco, puedo visitarlos a todos en media hora.

De mis amigos ya he hablado en varias ocasiones. Cada uno tenemos nuestra personalidad pero cuando nos juntamos hay una especie de inteligencia -por decir algo- colectiva forjada durante décadas y compuesta por anécdotas variopintas; frases que nos hacen gracia y repetimos hasta la saciedad y cuanto más las repetimos más gracia nos hacen y más estupor causan a quienes las escuchan; y afinidades comunes, muy peculiares y arbitrarias. Les cuento algunas.

Por ejemplo. Últimamente nos ha dado por repetir, sin venir a cuento, frases extraídas de la conversación que mantuvieron el presidente valenciano, Francisco Camps, y un supuesto miembro de la trama corrupta, Álvaro Pérez, El Bigotes, en una conversación que consta en el sumario del caso. "Eres mi amiguito especial" -aunque en realidad se llamaron "amiguito del alma", según apunta mi amigo Manolo. "Tenemos que quedar a hablar de lo nuestro, que es muy bonito". "Te quiero un huevo". on el regalo] "te has pasado 20 pueblos". ¿Les hace gracia? Pues les juro que a nosotros muchísima.

Por ejemplo. Podemos contar diez veces, riéndonos igual la primera que la trigésima, un recital de poesía en el que participó un antiguo compañero de instituto y que incluía versos que decían "¡los volcanes!" o "el sol del mebrillo en el dintel de la puerta". O recordar una exhibición de canción lírica a cargo de otro colega, de la que sólo recordamos una estrofa: "la mía mamma... napolitana". ¿Les parece divertido? Pues a nosotros sí.

Por ejemplo. Podemos organizar mientras cenamos un campeonato para ver quien sabe más de las películas de El Padrino con preguntas tan precisas como ¿Qué personajes aparecen en las tres películas de la trilogía? ¿Qué fiesta celebran los italianos de Nueva York el día que mataron a Don Fanucci? ¿Qué le dice Michael a Fredo al descubrir su traición? ¿Cuál es el secreto de Clemenza para preparar las albóndigas? ¿Les parece interesante? Pues a nosotros nos encanta.

Por ejemplo. Podemos ponerle a alguien un mote en un minuto y al día siguiente otro. Que el nombrete, como decimos en Canarias, se perpetúe, depende en parte del sentido del humor del interfecto. A mí por llevar unas sandalias peculiares a una despedida de soltero me cayó el sobrenombre de profesor de ética. Por una camisa de flores y alguna referencia al barrio en el que vivo en Madrid, en otra despedida me pusieron Slinky, compañero de celda de Tango en Tango y Cash. ¿Les parece ingenioso? Pues a nosotros bastante.

Esperen un minuto antes de llamarnos chalados. Reflexionen si en los grupos humanos a los que pertenecen ustedes, no pasa lo mismo: con otras anécdotas, con otras complicidades. ¿Estamos locos?

viernes 3 de julio de 2009

Se casa Hugo

Este fin de semana se casa en Zafra (Bajadoz), o Zafra y Cisjordania, como dice su madre, mi amigo Hugo. Él sabrá lo que hace. Y seguro que hace muy bien, porque su novia María es muy buena chica. Así que toca rendir homenaje a este hombre, hoy respetable farmacéutico. Y alabar un amigo de toda la vida -lo conozco desde hace 32 años- ya saben lo que es: con la excusa de hacer un retrato entrañable del personaje uno se dedica a sacar trapos sucios. Uno tras otro.

A Hugo lo conocí en el antiguo Hispano Británico, allá por la Cuesta Piedra, donde nos gobernaba con mano de hierro la señorita Nelly. Siempre fue muy buen chico, aunque hay un episodio oscuro en sus primeros años de colegio que no me resisto a recordar. En primero de EGB me sobornó durante semanas para que le llevara juguetes bajo la amenaza de contarle a la señorita que le había dado una patada en clase de judo. Cuando se descubrió el pastel en clase hubo bronca para los dos: a él por chantajista, y a mí por dejarme chantajear: así era el régimen disciplinario en el cole. Luego se convirtió, decididamente, en un buenazo. Y por eso nos metíamos tanto con él dándole golpecitos en las orejas, que tenía un poco prominentes.

Hugo era y es un tipo muy inteligente. Pero no sacaba buenas notas porque no le daba la gana. Alguna vez dejó preguntas sin contestar en un examen para salir antes a jugar al baloncesto: sabía que con las que había respondido ya tenía el aprobado. En inglés, sí era bueno, de notable por lo menos, porque para eso había estado en Inglaterra. Y por eso cuando lo de las Malvinas se puso de lado de los británicos. Pero aún así no podíamos jugar a la guerra en el recreo, porque era él sólo defendiendo al Gobierno de Thatcher contra el resto de la clase.

Destacaba mucho en gimnasia: era un gran corredor de fondo. Una vez, y esto me lo ha recordado hace poco, apostó conmigo a que llegaba a su casa corriendo antes que la guagua del colegio. Él vivía a kilómetros del colegio, eso sí, cuesta abajo: para los que conozcan Tenerife, tenía que bajar desde La Higuerita, por encima de La Cuesta; a la calle General Goded, que no sé que nombre le habrán puesto ahora, en el barrio de Salamanca. Llegaron más o menos empatados pero al día siguiente fue ver al director.

Otra gran pasión de Hugo era, y son, los vehículos. Una vez interrumpió una clase para contarnos a todos que su padre había tenido un choque con el coche. También destacaba, y ya después de contar esto me va a matar, por dormirse en cualquier lugar, como por ejemplo en el pupitre durante las explicaciones del profesor. Hugo también era famoso por sus fiestas de cumpleaños. Cuando ya se hizo mayorcito empezó a celebrarlas en la casa de Tegueste, una mansión estupenda donde sus tíos congregan a toda su familia y amigos.

La familia de Hugo merece un capítulo aparte, pero ahí todo iban a ser alabanzas. A su abuelo Don Alejandro, el centenario más lúcido que he conocido, a sus tíos, Juan y Carmen y todos los demás, a sus padres y a su hermano Raúl, que de pequeño era mi doble. Un día mi hermana se lo quiso llevar a casa a rastras desde el colegio. Otro día un tío de Hugo me metió un rollo impresionante creyendo que yo era él. Después crecimos, el se convirtió un tipo cool y metrosexual y yo, según definición de mi amigo Manolo, en su versión profesor de Ética.

Se me acaban las anécdotas, pero he dejado una para el final. Una que de verdad da la medida entrañable del personaje. Hace unos días en el Facebook, precisamente en un foro en el que nos reunimos ex alumnos del colegio, recordaba yo que Hugo creía en los Reyes Magos cuando ya algunos en clase empezaban a tener relaciones sexuales. Rápidamente me corrigió: "Berni", me escribió, "a ti te traerán los regalos tus padres. A mí me los siguen trayendo los Reyes". Claro que sí, hombre, envidia que me das. Y te dejo con Sabina para que te canta aquello de "que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel". Mañana nos vemos.

martes 30 de junio de 2009

San Pablo

Estos días un personaje fallecido hace casi dos mil años ha sido protagonista en periódicos y noticieros. Según el Vaticano los restos enterrados en la basílica de San Pablo Extramuros en Roma podrían pertenecer precisamente al apóstol San Pablo. La tumba no ha sido abierta desde hacía dos milenios pero a través de una sonda se han podido tomar muestras de restos óseos y de una túnica que lo cubrían y el carbono 14 ha probado que el individuo que descansa bajo el altar mayor de la iglesia al menos era contemporáneo del apóstol. Demostrar que se trata del propio San Pablo es imposible: no conocemos a sus descendientes, si los tuvo, para comparar el ADN. Sin embargo, ahora se va a abrir el sarcófago y pueden hallarse más evidencias que hagan más pausible la autenticidad del hallazgo. Por ejemplo, que el cadáver presente signos de haber sido decapitado. Porque a San Pablo, a diferencia de otros mártires del primitivo cristianismo (San Pedro, San Andrés o el propio Jesús) no lo crucificaron. Fíjense qué detalle más interesante: los habitantes de Tarso, su localidad natal, situada en la actual Turquía, tenían el privilegio de ser ciudadanos romanos por nacimiento. Y eso tenía sus ventajas: si te condenaban a muerte se limitaban a cortarte la cabeza. Sin más ensañamiento.

San Pablo, cuya festividad se celebró ayer y de cuyo nacimiento la Iglesia ha celebrado este año el bimilenario, es uno de los grandes personajes de la historia. La revista Muy Interesante, referencia cultural de mis 13 años, le situó el sexto entre las cien figuras más importantes de todos los tiempos en un póster estupendo y polémico, porque situaba a Jesucristo como medalla de bronce por detrás de Mahoma y Newton, elaborado según el criterio de un científico estadounidense. Propagador del cristianismo por medio Imperio Romano, Saulo -el nombre romano de Pablo, el más pequeño, es posterior- aporta además para mí las pruebas más clara de la existencia de Jesús, de quien no hay - y eso lo hablaremos otro día- casi ninguna evidencia directa. Saulo -él sí, claramente histórico- es contemporáneo de Cristo y todas sus palabras y hechos dan a entender que nadie en aquella época dudaba de que éste hubiera sido un personaje real. No perseguía en su juventud a los creyentes porque fueran unos farsantes que difundían una leyenda inventada; sino como propagadores de la doctrina de un tipo peligroso.

El episodio más conocido de la vida de San Pablo es su conversión a la religión de sus enemigos. Según aprendimos en el colegio, Saulo se dedicaba a hostigar a los cristianos hasta que un día, cuando se dirigía a Damasco, una luz lo cegó, se cayó del caballo y una voz le interpeló: "¿Por qué me persigues?". Saulo preguntó: "¿Quién eres tú, Señor?". Y la voz le respondió: "Yo soy Jesús a quien tú persigues". El perseguidor pasó a abrazar la fe de sus perseguidos y con el tiempo este episodio dio lugar a dos expresiones que significan cambiar radicalmente de idea: caerse del caballo y tomar el camino de Damasco. Sin embargo, ambas podrían ser inexactas, independientemente de que uno crea o no en el milagro de la conversión. En primer lugar, en ningún sitio de los Hechos de los Apóstoles se dice que San Pablo fuera a caballo, simplemente que se cayó al suelo. Los investigadores suponen que lo más probable es que estuviera haciendo el camino a pie. En segundo lugar muchos historiadores dudan de que se dirigiera a Damasco: el sumo sacerdote Jonathan, que lo enviaba, no tenía jurisdicción en esa ciudad. Probablemente se dedicaría a perseguir a los cristianos en ese camino hacia la capital siria, pero dentro de los límites de Judea.

¿Y todo esto a quién le interesa? A mí la verdad mucho. Si uno cree al menos a medias, el relato del milagro es emocionante. Y aunque uno no crea, la figura de San Pablo es extraordinaria desde un punto de vista histórico, y el relato bíblico buenísmo desde un punto de vista literario. El episodio del milagro ha dejado además honda huella en el arte y hasta en el lenguaje como vimos antes. Cientos de pintores y escultores han retratado a lo largo de los siglos la conversión del santo y conocer al personaje nos ayuda a disfrutar mucho más de sus obras. Me parece bien que en los colegios sólo se enseñe doctrina católica, musulmana o la que sea, a los alumnos que lo soliciten. Pero es imprescindible que haya una asignatura fuerte y obligatoria de historia de las religiones, y en especial, del cristianismo y del catolicismo. En primer lugar, corrección política al margen, porque han sido columna vertebral de nuestra cultura durante siglos y son responsables de que seamos como somos, nos guste o no. Y en segundo lugar porque pocas materias me parecen tan interesantes.

sábado 27 de junio de 2009

¡Ojo! ¡Leyenda urbana en construcción!

Supongo que no estarán ustedes entre el 1% de la población mundial que aún no se ha enterado de la muerte de Michael Jackson. Tranquilos. No voy a aburrirles con detalles del fallecimiento ni voy a hacer un obituario del personaje. No lo conocía casi nada -me suenan seis o siete de sus canciones- y encontrarán mucha mejor información en cualquier periódico o en La Ruta Norteamericana, el estupendo blog de mi amigo Fernando Navarro.

Lo que sí voy a hacer es una profecía. Les voy a contar a ustedes lo que van a empezar a leer y escuchar sobre este tema en cuanto pase la conmoción de la muerte y a los periodistas se nos acaben los tópicos y las frases hechas sobre el fallecido. Y de lo que se van a enterar es de lo que en realidad ha sucedido con Michael Jackson. Porque usted, querido lector, es un tipo listo que no se traga las versiones oficiales. Usted sabe que la verdad está oculta y es mucho más complicada y terrible que la historia que nos quieren hacer tragar la policía, los periódicos, el Opus Dei, los masones y la CIA.

En unos pocos días empezará, si no ha empezado ya, a circular por internet que Michael Jackson, naturalmente, no está muerto. El cadáver que sacaron en una camilla de su mansión es en realidad el de su hermana Latoya. Michael vive con su suegro Elvis Presley en algún lugar del triángulo de las Bermudas. Un sitio de negra leyenda fabricada para que nadie ose atravesarlo y descubra que allí viven también Marilyn Monroe y Bin Laden. Allí se rodaron las escenas del hombre en la Luna. El 11 de septiembre se organizó para que los ojos del mundo estuvieran fijos en Estados Unidos y nadie se ocupara del enorme iceberg trasladado a ese lugar para mantener congelada la tumba de Walt Disney. Sólo tres millones de judíos sabían del secreto: no fueron ese día a trabajar en Nueva York y salvaron sus vidas.

Los devotos de estas leyendas urbanas, como las llaman aunque hayan sido inventadas en Busto de Bureba, son gente a menudo exitosa en su trabajo y culta a su manera. Se apoyan en disparatadas coincidencias, de esas que uno encuentra a patadas si se pone a buscar cinco minutos. En la mitad de tiempo -dos minutos y medio- hallo tres que no están mal, si me dan una tarde monto una película estupenda. Por ejemplo, ayer día de la muerte de Michael Jackson, famoso por su calzado, era el aniversario de la matanza de Little Big Horn, inmortalizada en la película Murieron con las botas puestas. Las cifras de la fecha de su muerte sumadas como nos convenga (25+6+2+0+0+9) da como resultado 42, la edad que tenía Elvis al morir. Y por cierto, hoy hace 32 años del último concierto de El Rey.

Yo entiendo que hay muchas incógnitas en algunas acontecimientos históricos: la muerte de Kennedy, el 11-S, también en el 11-M. según insiste El Mundo. Pero es verdad que si nos empeñamos en encontrar coincidencias, detalles extraños, incoherencias, las encontraremos en cualquier historia. No pasa nada: simplemente la realidad no encaja como un mecano. Sin embargo, dos cosas me hacen ser terriblemente escéptico con todas estas teorías conspiratorias. Una: para ser ciertas necesitarían de la implicación de muchísima gente. Y con lo indiscretos que somos los seres humanos es imposible mantener un secreto así. Y dos: por muy rocambolesca que sea la explicación oficial de unos hechos ¿No son siempre cien veces más inverosímiles las teorías que esgrimen estos entusiastas de las leyendas urbanas?

Les dejo con este vídeo de un pibito que cantaba de maravilla y sonreía porque no sabía la vida que se le venía encima.

jueves 25 de junio de 2009

La arroba, célula durmiente

El otro día le dieron el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica, a Raymond S. Tomlinson y Martin Cooper, padres del teléfono móvil y del correo electrónico. No voy a discutir el mérito evidente de ambos inventos pero sí a puntualizar los titulares de algunos medios. Galardón a los padres de la @, decían. Pero resulta que la @ ya estaba más que inventada. Y formaba parte del teclado de las máquinas de escribir de toda la vida. Sólo variaba su posición: encima de la A, como en la imagen, o a la derecha del teclado, según los modelos. Lo que seguramente hicieron estos señores fue decidir que los correos electrónicos usaran dicho símbolo. Y tenían dos buenas razones para hacerlo: el signo existía en los teclados y no se le conocía otra utilidad. Porque lo de compañer@s es un invento de hace cuatro días. Igual que llamar La Roja a la selección española.

La historia de la @ es apasionante, no hay precedentes de un auge tan meteórico. Puede contarse como el cuento de un patito feo o mejor, inútil, que de la noche a la mañana se convierte en la estrella de la granja-teclado. O como una novela negra en la que un individuo insignificante integra en realidad una célula durmiente que de pronto se activa y se transforma en un personaje clave de la humanidad. O un relato de Dickens en el que la pobre @ iba a ser desahuciada por falta de pago de la máquina de escribir cuando se descubre que en realidad era una rica heredera de un nuevo mundo, el de las comunicaciones electrónicas. Así es: no era nadie y un día, por decisión de estos dos señores, se convirtió en símbolo de toda una revolución tecnológica. ¿Qué dirían, si pudieran hablar el resto de los signos del teclado? ¿Se ha convertido la @ en una presumida o mantiene la humildad que la caracterizó durante siglos? ¿Saluda a sus vecinas o se mantiene altiva?

¿Pulsaron ustedes la @ antes de que se le atribuyera su nueva función? Estoy casi seguro de que no. Yo escribí "arroba" la primera vez que alguien, mi tío José Carlos, me dictó un correo electrónico. Pero el otro día tropecé con una vieja máquina de escribir y me encontré con ella. Ahí estaba. Agazapada. Esperando su oportunidad, como los pequeños mamíferos durante el reinado de los dinosaurios o esos virus que hoy ignoramos y con los que nos amenazan los agoreros del Apocalipsis. ¿Cuáles serán las @ del futuro, esos objetos, seres o signos hoy insignificantes pero llamados a reinar sobre la tierra?

PS: He tenido que poner justamente "arroba" en el titular porque el editor no me deja utilizar la @. Se confirma así la tesis de este post: se ve que este símbolo está llamado a misiones más elevadas.

FOTO: teaching.mrbelshaw.co.uk

sábado 20 de junio de 2009

Feliz 111 cumpleaños, señor Patch

Hace unos días hablábamos de Emma, recién llegada al mundo y hoy hablaremos de un tipo que está al otro extremo de la vida, aunque esperamos que aún tarde un tiempo en abandonarnos. Ayer, con dos días de retraso, felicité por e mail a Mr. Harry Patch. Cumplía 111 años, que se dice pronto. En realidad no me comunico directamente con él, sino con Nick, su amigo y representante ante el mundo. Él le lee mi correos, le entrega las postales que le envío y me mandó el año pasado una foto dedicada por el personaje. Un autógrafo que ocupa un lugar preferente en mi casa y del que estoy muy orgulloso. Porque Harry es un ejemplar único, en el sentido literal de la palabra: es el único superviviente de todos los soldados que lucharon en las trincheras de la Primera Guerra Mundial.

Creo que ya hemos escrito de él en otras ocasiones pero habida cuenta el mérito que tiene llegar a su edad no está de más citarlo al menos una vez al año. Patch nació en la región de Somerset, en Reino Unido el 17 de junio de 1898. La Reina Victoria aún era la soberana de Inglaterra y Cuba era todavía española aunque sólo lo sería 50 días más. En 1916 fue alistado por el Ejército británico para combatir en las trincheras. Por lo que he leído en un estupendo libro llamado Last Post, que cuenta los recuerdos de los últimos supervivientes ingleses de la Gran Guerra, Patch era un tipo sensible y pacífico que lo debió pasar muy mal durante el conflicto. Según su testimonio, disparaba a las piernas de sus enemigos para no causarles heridas fatales. En una ocasión se le murió un compañero en brazos: su última palabra fue "madre". Le dio la impresión de que no estaba despidiéndose, sino saludando a alguien. Luego se enteró de que la madre del soldado había muerto hacía tiempo.

Nuestro amigo no es el superviviente más viejo de la I Guerra Mundial. Ayer mismo su compatriota Henry Allingham se convirtió a sus 113 años en el hombre más viejo del mundo. Pero no sirvió en las trincheras, sino en la marina, y combatió en la batalla de Jutlandia. Ambos se encontraron el pasado 11 de noviembre en el 90 aniversario del fin del conflicto y son habituales, cada vez con menos frecuencia de actos de homenaje y recuerdo a sus compañeros. Hace dos años, frente a las tumbas del cementerio de guerra de Flandes, Patch dijo que ninguna guerra vale una vida humana. Y se confesó, no me extraña, muy perplejo. Perplejo de seguir vivo. "Cualquiera de ellos podía haber sido yo. Millones de hombres fueron a combatir a la guerra y es increíble que el único que quede sea yo", dijo. Hoy, en una residencia de ancianos de su región natal, con buena salud y buen humor, aunque un poco sordo, según me cuenta Nick, sigue rumiando su estupefacción. Que sea por muchos años.

lunes 15 de junio de 2009

Cómo se pueden querer dos equipos a la vez

Los seguidores de Puesfijate ya saben que aquí futbolísticamente se respira madridismo. Pero la temporada que viene me temo que ese afecto voy a tener que repartirlos. El sábado subió a Primera División el Club Deportivo Tenerife, el equipo de mi tierra, aunque nací en otra y por eso el periódico más leído de mi isla -no doy crédito- quiera quitarme la ciudadanía canaria. Así que la temporada que viene toca apoyar a dos conjuntos: al Madrid de las superestrellas y al entrañable Tete. No creo que sea difícil. Por un lado, es poco probable que se repita el drama de las dos Ligas que decidieron en la isla a favor del Barcelona. Y por otro mis dos equipos van a jugar, seguramente, ligas muy distintas, cada uno en una punta de la clasificación o, con un poco de suerte, separados por 15 o 20 puntos.

Hay un bolero de Machín que dice "cómo se puede querer dos mujeres a la vez y no estar loco". Efectivamente, no se puede querer a dos mujeres a la vez salvo que uno se esté engañando o engañando a una de las mujeres o a las dos. Pero sí se puede querer a dos equipos a la vez. Me lo han preguntado mil veces y por vez 1.001 voy a explicar cómo. Yo creo que no se puede ser del Madrid y del Barcelona al tiempo, o del Valencia y del Atlético de Madrid. El cariño genuino por un gran equipo es un sentimiento demasiado grande y es difícil que quepan dos afectos de ese tamaño en un mismo corazón. Pero sí puede darse el caso cuando, siendo los amores de igual calibre, los objetos queridos pertenecen a categorías radicalmente distintas. Mi equipo desde niño es el Madrid, y esa preferencia era incompatible con ser al mismo tiempo de la Real Sociedad, o del Athletic. Pero más abajo, y sin embargo más cerca, estaba el Tenerife, otro equipo, al que podía querer sin conflicto como se puede querer a la selección nacional y al equipo de tu barrio. Porque pertenecía a otro mundo, el de la Segunda B, sin colisión posible con los conjuntos grandes.

Pero pasaron los años y el choque se produjo. Y de forma estruendosa: el Tenerife subió a Primera y en su estadio perdió dos Ligas el Madrid. Y aunque era complicado reubicar a ambos en mis afectos ambos encontraron acomodo porque una vez que un equipo te conquista es difícil que te abandone. Hay gente que se pasa de la extrema derecha a la izquierda y viceversa, incluso personas que cambian sus preferencias sexuales o se nacionalizan en otro país renegando de su patria pero ¿se han fijado que hay poquísima gente que cambia de equipo a lo largo de su vida? ¿Conocen algún hincha del Barça que se haya hecho del Madrid? Interesante tema que dejamos para otro día. La cosa es yo me había hecho del Madrid y del Tenerife por separado, en universos paralelos. Y ambos tuvieron la ocurrencia de juntarse.

PS: Se habrán fijado que el vídeo éste con el himno del Tenerife, casposo y entrañable a partes iguales, termina con un mensaje casi subliminal de "fuera godos" y "Canarias para los canarios". Estoy harto de semejantes majaderías pero en este caso lo he dejado pasar para subrayar otro aspecto absurdo de todas estas reivindicaciones: ¿Han contado con cuántos godos, de esos que queremos echar, juega el Tenerife, empezando por el portero Aragoneses; el entrenador, Oltra; y la pareja de delanteros Nino y Alfaro?

lunes 8 de junio de 2009

Nadie es profeta en su tierra

Ha habido muchos temas para hablar esta semana que termina: el escándalo de las fotos de Berlusconi, las elecciones europeas, la sórdida muerte de David Carradine, el 65 aniversario de Normandía o el ascenso inminente del Club Deportivo Tenerife. Prometo hablar de algunos de ellos, aunque estos días tengo muchas cosas que hacer, como siempre. La última, cubrir los comicios para la web del periódico, un trabajo que he terminado hace unos minutos.

A estas horas no se me puede ocurrir nada demasiado ingenioso pero me he fijado en una curiosidad examinando los resultados electorales y la quiero compartir con ustedes. ¿Se han fijado en los pésimos resultados que han cosechado los candidatos de los principales partidos en sus tierras de origen? Recapitulemos. Mayor Oreja es de San Sebastián: allí el PP ha pasado de ser la segunda fuerza política a la tercera. En Guipúzcoa los populares son cuartos a muchísima distancia del tercero. Y en el conjunto del País Vasco, terceros por los pelos. López Aguilar por su parte, no ha ganado ni en su ciudad natal, Las Palmas, ni en su pueblo de origen, Vega de San Mateo, ni en su isla ni en su provincia ni en el conjunto de Canarias, donde por cierto obtuvo una amplia victoria en las autonómicas de 2007.

A los minoritarios les ha ido parecido. Willy Meyer es de Madrid, donde la lista de IU que encabezaba ha quedado cuarta, a más de 50.000 votos de UPyD. Ramón Tremosa, número uno de la Coalición por Europa es de Barcelona, donde ha ganado el PSC-PSOE. En realidad es el único que ha mejorado los resultados en su ciudad pero lo cierto es que los socialistas le han ganado allí, en la provincia y en toda Cataluña. Oriol Junqueras, líder de a candidatura de Europa de los Pueblos también es de Barcelona, donde su coalición ha quedado cuarta tras perder 15.000 votos (70.000 menos en toda Cataluña). Y Francisco Sosa Wagner, de UPyD, el que tenía más fácil mejorar los resultados en su pueblo natal, ya que su partido no se presentó en 2004... pues increíblemente no lo ha hecho. Nació en Alhucemas, hoy Marruecos, en 1946 cuando aún era territorio español y nos tememos que por hoy allí no se han celebrado elecciones.

Ya ven ustedes, como dice el refrán nadie es profeta en su tierra. Unas palabras que, supongo que todos los saben, pronunció Jesucristo (Mt 13,53-58; Mc 6,1-16; Lc 4,16-30), aunque conviene recordarlo, ya que la religión ha dejado de ser obligatoria en los colegios. Eso dijo cuando constató el escepticismo con que los nazarenos -los de su pueblo- recibían sus enseñanzas. Y es una frase que siempre me recuerda aquello que decía de mi amigo Julio Llamazares alguno de su pueblo: "Pero cómo va a ser ése escritor, hombre, si es hijo de Nemesio y lo conozco de toda la vida".

martes 2 de junio de 2009

Tósame encima, por favor

Acabo de ver en la televisión imágenes de dos centros educativos de Leganés (Madrid) afectados por la nueva gripe, antes mal conocida como gripe porcina. Si acabara yo de llegar de otro planeta o despertara de un coma de varios meses estaría aterrorizado. Las madres, entre asustadas e indignadas, se niega a llevar a sus niños a los colegios y auguran que en poco tiempo todos, niños y mayores estarán infectados. El apocalipsis.

Es comprensible. Llevamos semanas hablando de la epidemia y de las decenas de víctimas que ha causado. Que no son tantas, unas 99 muertes en todo el mundo, donde en ese tiempo han fallecido muchísima más gente en accidentes de tráfico, de hambre, de problemas cardiacos o incluso de resbalón en la bañera. Muchos medios han hecho amarillismo con este tema. Otros han sido rigurosos. Pero nuestra mente es selectiva y nos acordamos más de los muertos que de algunos detalles más importantes. Por ejemplo, que la enfermedad de momento es relativamente benigna, menos grave que la gripe común, y que no ha muerto en los países desarrollados ni un sólo paciente que no tuviera una enfermedad previa.

¿Y si muta el virus se preguntarán los más pesimistas? Es cierto, es una posiblidad. En sus primeros meses, la gripe del 18 también fue relativamente inofensiva. El primer caso se registró en marzo en Kansas y se extendió como una enfermedad respiratoria leve. Pero el agente causante del mal cambió y el 22 de agosto de aquel año se declaró un segundo brote entre los soldados estadounidenses que llegaban a Brest (Francia). Ahí empezaron los problemas serios y se disparó la mortalidad. Se extendió a todo el mundo con una lógica excepción: la gente que había pasado ya la enfermedad en su versión light estaba inmunizada y no la sufría otra vez.

Entiendo que los alumnos de Leganés tengan miedo y que las autoridades sanitarias intenten aislar en lo posible el virus, aunque sea bastante inofensivo. Pero el comportamiento lógico, si nuestros nervios nos los permiten, es precisamente acercarse a un foco de estos de la gripe, sea el cuartel de Hoyo o el colegio Isaac Albeniz y pedirle a un infectado que nos tosa encima. Pillaremos la gripe en su fase más leve, no tendremos problemas de abastecimiento de medicinas y decenas de médicos nos cuidarán mientras la fiebre nos sube hasta 37.5. Y así quedaremos inmunizados para siempre para este virus, aunque mute. Si se cumplen, que no se cumplirán, los pronósticos más funestos la enfermedad se convertirá en una gripe letal, faltarán los medicamentos y los servicios sanitarios no podrán atender a todos.

Pero ya estaremos a salvo.

Foto: Nataliej