martes, 31 de julio de 2007

Genios

Me pide mi amigo el Jebi que hablemos de cine mudo y hoy lo vamos a hacer, aunque sea como excusa para volver a hablar de Internet. ¿Conocen esta secuencia ? Es la escena final de The Great Train Robbery, de Edwin S. Poter, una de las películas pioneras de la historia del cine, rodada en 1903. Según varias fuentes consultadas, el primer primer plano de la historia de la cinematografía.

Sé que otros dirán que fue Griffith quien inventó este recurso -desde luego fue su gran difusor-, incluso Edison en su célebre El Estornudo (1894), la primera película que tuvo copyright. Es lo mismo. Lo que nos sorprende cuando vemos filmes más primitivos, como Viaje a la Luna, de Georges Melies (1902), es precisamente que el autor rodara como si estuviera grabando una obra de teatro con cámara fija. Ahora, acostumbrados a tragarnos horas y horas de un producto perfeccionado durante más de un siglo nos choca su estatismo y sentimos ganas de gritarle: "Pero muchacho, acerca esa cámara". Pero para verlo entonces había que ser un genio.

Leyendo estos días las galeradas del libro que está preparando mi compañero y sin embargo amigo Ismael Nafría sobre la web 2.0, tengo la misma sensación. Leo ordenados cronológicamente los grandes hitos de Internet. Ahora todos parecen, a posteriori, previsibles, necesarios. Pensamos: ¿Cómo no se nos ocurrió una idea tan sencilla como el criterio social que rige básicamente las búsquedas de Google y que hizo multimillonarios a sus creadores? ¿Cómo no supimos diseñar una página tan evidentemente útil como Youtube y dejamos que otros se forraron con el invento? ¿Cómo no pensamos en registrar cuando aún estaba libre, el dominio sex.com, por el que se han pagado más de diez millones de dólares?

Tal vez porque no somos genios, esos seres que saben ver lo maravilloso que se esconde en lo más sencillo. Edison decía que el genio es 1% inspiración y 99% transpiración. E incluso de esa inspiración, que sólo constituía el 1% del éxito, decía Picasso que "existe pero tiene que encontrarte trabajando". O sea que quizá es que no nos lo curramos bastante. Y ahora me pregunto ¿Para qué otros descubrimientos que dentro de unos años no parecerán obvios estaremos ciegos ahora mismo, mientras se empiezan a fraguar como ideas maravillosas en la mente de algún iluminado?

jueves, 26 de julio de 2007

Una uva en el microondas


Que me perdonen los listillos de Internet. Ya sé que esta historia lleva circulando meses. Pero me voy de fin de semana de tres días, no quería abandonar tanto tiempo a mis lectores (30 cada día según Google Analytics) y no se me ocurría otra cosa. Así que les dejo esta historia, realmente curiosa y que con un poco de suerte no habrán visto. ¿Qué pasa si metemos una uva en un microondas?

Y para los que ya la hubieran visto, la explicación que da Taringa! del curioso fenómeno: "Las uvas están llenas de electrolito, un líquido rico en iones (el zumo de uva, vamos) que conduce la electricidad. Cada mitad de la uva actúa como una despensa de electrolito, conectadas por un fino y débil sendero conductor (la piel). Las microondas provoncan que los iones perdidos en la uva viajen hacia adelante y atrás rápidamente entre las dos mitades. A medida que hacen esto, la corriente vierte su exceso de energía hacia el puente de piel, el cual se calienta a altas temperaturas y finalmente estalla en una llamarada. En este momento, el arco de electrones que viajan a través de la llama y sobre el vacío entre las mitades, ioniza el aire y lo convierte en plasma (que por si mismo puede conducir electricidad) creando brillantes relámpagos".

Pues eso. NO LO INTENTEN EN CASA y que ustedes lo pasen bien. El lunes, más chorradillas.

miércoles, 25 de julio de 2007

Los primeros dopados de la historia


Hoy nos hemos merendado con la noticia triste del positivo del ciclista Alexander Vinokurov en el Tour. El ciclismo se va para el carajo, víctima de sus propias contradicciones. Se dopen o no, sus protagonistas son tipos que realizan proezas absolutamente insanas. Luchar por ser el primero en subir cinco puertos en los Alpes es como disputar un campeonato de comer perritos calientes. Una insensatez que yo no prohibiría, porque soy partidario de prohibir pocas cosas, pero que al menos no fomentaría y menos aplaudiría. Cuando el exaltado locutor de turno loa la gesta del tipo que ha subido como un tiro el Alpe d'Huez se olvida de que en cada una de sus 21 "míticas" curvas ha perdido tres meses de vida. Mejor dedicarse a otro tipo de curvas que por lo menos le dejan a uno con una sonrisa.

Me cuesta, con todo, criticar a los ciclistas, incluso a los que se dopan. Primero porque creo que si no lo hicieran no podrían competir a ese ritmo: todos lo hacen y ganan aquellos a los que menos se les nota. Y segundo porque soy de su misma generación y tenemos una educación sentimental común... que idolatró a los pioneros de la trampa química. Sí amigos, de niños todos soñamos con ser como aquellos simpáticos galos de la aldea sitiada. Unos valientes luchadores que en el fondo no eran más que un puñado de drogadictos enganchados a la poción mágica. Y eso me hace particularmente indulgente con esa práctica fraudulenta.

Panoramix era el Eufemiano Fuentes de la Edad Antigua. Astérix, un mequetrefe que no aguantaba dos sopapos sin la farlopa mágica. Y Obélix un pobre dopado de por vida. Tipo el guitarrista de los Rolling, pero en gordo. Se alegará que empleaban la droga por motivos defensivos. Pero a los Juegos Olímpicos de Atenas se llevaron la marmita y allí protagonizaron el primer positivo de la historia del deporte. Consideraciones morales al margen, sus historietas son estupendas. Pero reconozcámoslo: sin la poción se convertían en un grupo de perfectos mierdas. De épicos resistentes pasaban a ser, como mucho, simpáticos borrachuzos de pueblo.

domingo, 22 de julio de 2007

Importante empresa busca filólogo


Los ciberpelmas utilizan sofisticados mecanismos -supongo- para bombardear decenas de miles de correos electrónicos con sus mensajes. Emplean complicados sistemas informáticos -supongo, otra vez, porque en estoy soy un ignorante- para burlar el filtro antispam (correo no deseado) de nuestras empresas. Fabrican incluso páginas web falsas para engañar a internautas incautos y robarles las contraseñas(como en los famosos timos del phishing)...

Entonces ¿No pueden gastarse cuatro perras en pagar a un filólogo -hay muchos desempleados o subempleados- o al menos a una persona que haya terminado la EGB -no digo nada de la ESO- para que escriba correctamente sus mensajes y resulten mínimamente creíbles?

miércoles, 18 de julio de 2007

La ventajas de Iberia

No voy a hablar de la línea aérea, con la que estoy enfadado desde que se mudó a la remota T-4. Hoy hablaremos de las ventajas que supondría esa idea lanzada por Saramago sobre una posible unión entre España y Portugal bajo la denominación de Iberia y que según algunas encuestas agrada al 30% de nuestros vecinos. El debate parece interesar a mucha gente, a juzgar por las decenas de comentarios vertidos en ELPAIS.com. Yo estoy de acuerdo, aporto diez argumentos y espero la colaboración de los lectores.

1) Nos ahorramos los fronteras con un país, ahora que muchos piden crear otras. Y aunque ya ni nos acordemos cerramos el conflicto de Olivenza, pequeña localidad de Badajoz que Lisboa no reconoce como española desde 1801. Por cierto que en un informe reciente de la inteligencia de EE UU, situaban la peligrosidad de dicho conflicto a la altura del de Cachemira. Para que te fíes de la CIA.

2) Nos hacemos más grandes, crecemos 90.000 kilómetros y ganamos diez millones de compatriotas, la mayoría de ellos muy simpáticos. Conseguimos 1.793 kilómetros de estupenda costa y otros dos archipiélagos. Y algo de cuota de poder en la UE.

3) A los niños en el colegio les será mucho más fácil pintar el mapa de su nación, con un perfil tan fácilmente recordable como el de Italia. Y tendrán que aprender un país y una capital menos. Aunque, quizá, alguna comunidad autónoma más.

4) Volvemos a tener un Premio Nobel vivo, José Saramago.

5) Podemos situar la capital en Lisboa, jugada maestra que arregla dos problemas de un tiro: descongestiona la imposible Madrid y deja a los nacionalistas periféricos sin algunos de sus argumentos favoritos. Al menos tendrán que cambiar los discos rayados sobre "Madrid", "España" y el "centralismo".

6) Futbolísticamente mejoramos mucho el expediente. Pasamos a tener un tercer puesto en un Mundial (1966) , un pichichi (Eusebio) y nos convertimos en actuales subcampeones de Europa. Tipos como Deco, Figo o Cristiano Ronaldo pasan a ser seleccionables y volvemos a contar en los pronósticos. Sumamos tres clubes de altura (Oporto, Sporting y Benfica) y superamos a Italia en Copas de Europa (15 frente a 11) gracias a las dos del Oporto y las dos del Benfica.

7) Podemos, con la excusa de la unión, inventar nuevos símbolos nacionales y ponernos por fin todos de acuerdo. Una bandera verde, rojo y amarilla, estilo afro, y un himno cantable en dos idiomas.

8) Podemos sentir como propios el fado, el vino del Alentejo, el Folar de Chaves, la Revolución de los Claveles, la virgen de Fátima, a Luís de Camões, Toura, Amália Rodríguez y Magallanes.

9) Las chavalitas portuguesas, mucho más guapas de lo que dice su leyenda negra, dejarán de tomarnos por prepotentes extranjeros que vamos al país vecino con chulería colonial. Aunque eso dependerá de si aprendemos a comportarnos, claro.

10) Con un poco de suerte copiamos también sus fiestas taurinas y dejamos de matar a los pobres animalitos.

¿Aspectos negativos? Algo nos bajará la renta per cápita. Pero hay que ser solidarios. Y, sí, sé lo que están pensando algunos (yo no, eh): a ver quien aguanta ahora a la Tuna cantando día y noche aquella de "Ay Portugal, por qué te quiero tanto, por qué, por qué te envidian todos, ay por qué...". Pero algún peaje habría que pagar.

lunes, 16 de julio de 2007

Que la sangre impura riegue nuestros surcos

A vueltas con la celebración del 14 de julio he recordado esta célebre escena de Casablanca, una de mis favoritas de la historia del cine. Muy superior, para mi gusto infantiloide, filomilitarista e impresionable, a la escena final de la película, que nunca he entendido del todo. Vamos, que pese a haberla visto cien veces no soy capaz de explicar exactamente cómo carajo se resuelve el asunto.

Muchos españoles echan de menos un himno como el francés. No el nuestro con letra, sino uno como La Marsellesa. Con una música hermosa que abra los corazones y con una combinación tan medida de ardor patriótico y espíritu rebelde que pueda ser entonado con igual fervor por un fascista, un bolchevique o un notario de centro reformista. Algo difícil para un país tan sectario como éste en el que sólo nos ponemos de acuerdo en el amor a la tortilla de patatas.

Sin embargo, aunque el himno francés recibe un respaldo unánime sí ha suscitado debate, y bastante, su letra. Para quien no lo sepa es una canción terriblemente macabra, a la altura de aquella de Bailaré sobre tu tumba, de Siniestro Total. Lo que se levanta contra nosotros, hijos de la patria, es un estandarte sangriento. Y los soldados de esa tiranía vienen nada menos que a degollar a nuestras mujeres y nuestros hijos. Pero tranquilos, ciudadanos, que su sangre impura acabará por regar los surcos de nuestra tierra.

A lo largo de la historia muchos han propuesto letras alternativas a este canto a la casquería variada: Victor Hugo, Lamartine, e incluso Yanick Noah, último ganador francés de Roland Garros en 1983 y reconvertido en músico. No han tenido éxito. En España un himno con semejante declaración de intenciones no le habría durado ni dos minutos a nuestros políticos más buenistas y bienintencionados.

A mí me da igual. Me olvido de la letra y me quedo con el espíritu de la escena: Victor Laszlo montando la marimorena ante el estupor de los nazis. Con la complicidad, no lo olvidemos, de Rick, que da la autorización final al trompetista doble de Barbuzano. El héroe con mayúsculas, Laszlo, y el cínico atormentado, Rick, que destila a partes iguales whisky y grandeza. Nueve de cada diez mujeres, según encuesta personal y apresurada, se quedarían con el segundo. ¿Es así o he escogido para el sondeo una muestra poco significativa?

sábado, 14 de julio de 2007

Un desfile sin 'poilus'

Página de Le Monde, que en 2005
publicó un reportaje sobre los últimos
poilus. Fotos de Pierre Jean Santini
He visto las imágenes del desfile del 14 de julio en París y he echado de menos a los poilus. Poilus, literalmente "peludos", llaman en Francia a los veteranos de la Primera Guerra Mundial. Antes participaba siempre alguno en las grandes celebraciones: el aniversario de la toma de la Bastilla o el 11 de noviembre, Día del Armisticio de la Gran Guerra. Luego dejaron de desfilar pero siempre había un familiar compasivo que empujara hasta los Campos Elíseos sus sillas de ruedas. El 11 de noviembre de 2006 vi todavía a uno: a sus 107 años René Riffaud participó junto a Chirac en un acto en el Arco de Triunfo. Riffaud murió en enero. Y hoy no he visto a ninguno.

Me lanzó a Internet. ¿Habrá muerto el último poilu y yo no me he enterado? La Wikipedia (en francés), de la que en cosas como esta me fío, me tranquiliza. Aún quedan al menos dos veteranos franceses -y otros dos alemanes por lo que veo- de la Primera Guerra Mundial. Las vidas de los dos franceses supervivientes son sendas novelas. Louis de Cazenave, que tiene 109 años y vive en Brioude (Auvergne) se convirtió en pacifista convencido tras la contienda (no me extraña) y se niega a ser enterrado en el Panteón de París, honor propuesto por Chirac para el último superviviente de la guerra. Lazare Ponticelli, también de 109, italiano de nacimiento, huérfano, llegó a los nueve años en tren a París sin saber leer, ni escribir, ni hablar francés. Fue recadero de los Curie, se alistó en la legión extranjera y durante la II Guerra Mundial participó en la Resistencia.

Tuve la suerte de conocer a mis cuatro abuelos más allá de sus 90 años y dediqué bastante tiempo a escuchar todo lo que me contaban. Cuando mueren personas tan mayores se va con ellas un tesoro de recuerdos y es nuestra obligación absorber lo que podamos de ese caudal de memoria antes de que se pierda por el sumidero del olvido. Durante cuatro años millones de hombres lucharon en las trincheras del Marne, de Verdún, del Somme. Pienso ahora en Lazare y en Louis. Cuando desaparezcan se borrarán de la tierra todos los recuerdos de esos acontecimientos dramáticos y extraordinarios de la historia. ¿Tendrán ahora mismo a alguien a su lado reteniendo cada una de sus palabras, aunque sean balbuceos seniles de ancianos?

miércoles, 11 de julio de 2007

Redondeo

Hace unas semanas vi un anuncio por la calle de una plaza de garaje de 15 metros cuadrados que vendían por 100.000 euros. Corrí a casa a por mi cámara de fotos (ya era muy tarde para sacarla con el móvil) pero cuando volví se habían llevado la propaganda. Lógico. A ese precio se lo quitan de las manos.

No pasa nada. Como 100.000 euros son en pesetas una cifra un tanto incómoda de manejar (16.638.600) alguno ha debido pensar que mejor redondearlo ya a los 20 kilos (120.000 euros). Este anuncio, colocado en la popular página de anuncios idealista.com es auténtico. Corresponde a una plaza en el centro de Madrid justita para un coche familiar (13 metros cuadrados tampoco es mucho). Los hay más caros, pero también muchos más grandes. Y lo peor de todo es que probablemente el anuncio ya no estará dentro de una semana.

Los pisos han subido muchísimo pero el tema de los garajes es caso aparte, sobre todo en aquellas zonas en las que al Ayuntamiento no le ha dado aún por construir un párking de residentes. Un dato: cuando llegué a este barrio hace seis años un garaje costaba 3.500.000 pesetas. No compré plaza, claro: me parecía un auténtico robo.

lunes, 9 de julio de 2007

Un tipo popular

Leo en ELPAIS.com que Ramoncín deja la junta directiva de la SGAE. Difícil encontrar un personaje en España que sin haber matado a nadie suscite tanto rechazo. Quizá Aznar, pero éste tiene también una legión de partidarios. ¿Alguien conoce a alguien a quien le caiga bien Ramoncín? La noticia, enviada a la popular web de compartir noticias Menéame hace un par de horas ha sido jaleada por más de 300 lectores. 49 la han comentado: la inmensísma mayoría para insultarlo, celebrar su marcha y lamentar la inminente salida de otro de sus discos. ¿Cómo hace este hombre para salir a la calle?

¿Tratamos de defenderlo? Venga, sólo un ratito, que es duro nadar contra corriente. El tipo puede ser todo lo desagradable que se quiera pero es justo reconocer que su tarea ha sido básicamente exigir que se cumpla la ley, nos guste ésta o no. Otros que van de enrrollados han aprobado esas leyes, las han mantenido o se han beneficiado de la labor de pit-bull de los derechos de autor de este señor.

Me intriga -ya se ha acabado el argumento de la defensa- una misteriosa frase que propongo al debate de los lectores: "Yo veo mucha gente con aspecto de auténticos y luego están vendidos a la industria, al negocio y a las emisoras". ¿Al negocio? Jo, yo pensaba que por definición todo el mundo estaba vendido al negocio. Y que él era precisamente uno de los encargados de engordarlo.

Y una última pregunta. Yo soy muy inculto en esto de la música moderna (la compuesta en los últimos 40 años, quiero decir) pero ¿alguien recuerda un tema de Ramoncín que no sea el de Litros de alcohol corren por mis venas, mujer?

sábado, 7 de julio de 2007

No estamos (por si había alguna duda)

Leo en el blog de mi compañero Toño Fraguas que la revista Personal Computer en su número del mes de julio ha sacado una guía con los cien mejores blogs españoles. Lo siento amigos (Alfredo, Manuel, Bea, Justice for Fofito, Heavy, Hugo, Iván, Chiqui, anónimos): no estamos. Los 30-40 visitantes diarios que tiene está página -según google analytics, aunque muchos seré yo varias veces- y los estupendos e ingeniosos comentarios aquí vertidos no han sido suficiente argumento para hacernos un hueco en la élite de la blogosfera.

No importa, seguiremos trabajando en ello. Y digo trabajando porque me gustaría que cada vez más este blog fuera también de toda la gente que lo lee (decenas, podríamos decir sin exagerar) y que me enviarais material publicable: fotos de cosas curiosas que os llamen la atención, páginas inverosímiles, vídeos etc.

Pues eso. Ah, y felicidades a Toño, claro. Él sí que está. Lo que me sorprende es que no está el de Chiqui...

martes, 3 de julio de 2007

Sutansiadigital

Durante mi estancia en Santo Domingo me pidieron que elaborara un documento para que los alumnos tuvieran una referencia de la parte teórica del curso. Me parecía que si lo hacía en papel o en otro soporte estaba contradiciendo justamente el espíritu del taller: explorar las posibilidades de Internet respecto a otros medios. Así que decidía abrir un blog (¡otro!) con un resumen de las lecciones. El resultado es sutansiadigital, que recibe el nombre de una broma sobre el desayuno -excelente por otro lado- que tomamos a media mañana en la sede de Funglode. Pues eso, que a quien le interese puede echar un vistazo.

domingo, 1 de julio de 2007

¡Ojo, inversores!

Si me sobrara el dinero, que no es el caso, creo que sé lo que haría con unos cuantos millones: invertir en la zona colonial de Santo Domingo. El corazón de la primera ciudad que levantaron los españoles en América está bastante deteriorado pero algo me dice que este rinconcito superpoblado de edificios históricos (el Alcázar de Colón, la catedral primada, el monasterio de San Francisco, la casa del Cordón...) algún día se rehabilitará y pasará de barrio pintoresco a joya urbanística.

Y si fuera el responsable municipal de esta ciudad y también me sobrara el dinero intentaría que la ciudad dejase de mirar hacia dentro y se volcara hacia el mar. Santo Domingo se extiende a lo largo de la costa del Caribe pero la playa más próxima está a 30 kilómetros. Me cuenta Ibán Campo, director de comunicación de Funglode, a quien agradezco su hospitalidad estos días, que hubo proyectos para hacer una playa artificial, incluso una isla. Igual los planes eran muy costosos. A lo mejor eran imposibles. Pero como soñar es gratis me siento en el malecón y lo imagino resucitado, revivido por los ciudadanos, salvado del óxido y la indiferencia.