
Los españoles somos ruidosos, eso no es un tópico. Hace 26 años en Grenoble (Francia) paseaba con mi madre y vimos a dos tipos que venían de lejos hablando altísimo. No se entendía lo que decían pero mi madre dijo: "Son españoles". Y efectivamente, lo eran. Aún recuerdo lo que decían: nosequé de un comisario El contraste con Portugal, que nos pilla tan cerca, es tremendo.
Lisboa me pareció una ciudad silenciosa, sin las estridencias de Madrid y en algún momento me sorprendí yo también hablando en un volumen inusualmente bajo. Por contagio, sin duda. En la pintada que muestro en la foto, un artista urbano, como llaman ahora a esta modalidad de gamberros, pide a los visitantes que respeten el silencio portugués o se marchen al país de al lado. Alguien la ha tachado. Probablemente un español que antes o después gritaría algo así como "vaya tontería".