lunes, 17 de marzo de 2008

¿Para cuándo el movieoke?

Hace años oí hablar del movioke, la versión cinematográfica de nuestro querido karaoke. Consiste también en jugar a ser artista pero, en vez de cantar, uno sale a representar escenas de película. La idea surgió por lo visto en Estados Unidos hacia el año 2003 y supuestamente se extendió por otros países. Sólo sé que hay algún bar de Nueva York, el Den of Cin, en el centro de la ciudad, donde se practica o al menos se practicaba esta actividad.

Por Internet venden dvds para jugar a esto en casa -no sí alguna consola lo incluye- pero lo divertido sería hacerlo en un local. Que yo sepa aquí no ha llegado, aunque la idea me parece divertidísima. Me falta un millón de euros para montar el negocio en Madrid pero estoy seguro de que lo iba a rentabilizar. Aprovecho, pues, esta oportunidad que se me brinda para hacer un llamamiento a posibles inversores y les dejo mientras con esta escena de Pulp Fiction en la que una tal Chiara interpreta a María de Medeiros de jarana con Bruce Willis.

2 comentarios:

El JebiCOQUETO dijo...

Yo me ofrezco para representar:

El beso playero Deborah Kerr en "De aquí a la eternidad"

Decirle a mi compañera de reparto con toda displicencia "Francamente, querida, me importa un bledo"

Ensuciarme hasta las trancas y tirar a ciertas personas por la ventana de un rascacielos, como Willis en "La jungla de cristal"

Bañarme en la sangre del dragón y que me filmen de espaldas y con estilo pictórico como en "Los Nibelungos".

Acariciar la hondura del rostro de Ulrich Muhe en "La vida de los otros", al oír hablar de amor y arte a los demás,sabiendo el actor como sabía que íba a morir de cáncer y que ese era su último rodaje.

Y por qué no, ser como John Dough en "Latex", la mejor peli porno de la historia y la más cara, en la que un solo hombre impulsa la caída de un estado totalitario sostenido en los medios de comunicación al nacer con el don de conocer las fantasías sexuales de los demás.

Toma ya.

ElJebiCOQUETO dijo...

Me parece increíble que pasen los días y nadie conteste nada en esta entrada, ni siquiera para escribir los momentazos cinéfilos que le gustaría vivir, como he hecho yo. La cultura occidental se viene abajo.