miércoles, 2 de julio de 2008

Solo ante el peligro

Hasta hace unos minutos tenía la suerte de no haber visto nunca Solo ante el peligro. Ahora tengo la suerte de haberla visto. Me imagino que casi todos saben de qué va la peli. Un sheriff (Gary Cooper) es abandonado por todos, incluso por su mujer (Grace Kelly) el día de su boda ante la llegada de un grupo de malotes que han prometido acabar con él. No voy a hacer crítica de cine, por que no se me da. Sólo que los motivos para abandonar a un hombre en esas circunstancias son muchos -el principal, miedo, pero también orgullo, envidia e incluso un discutible rechazo a todo tipo de violencia- y todos están estupendamente bien pintados en la película.

Cuando terminó, como hago siempre que algo me gusta, sea un libro, una película o una chica, me lancé a Internet para recabar toda la información posible sobre el objeto apreciado. Primero me informé de cómo se llamaba la actriz hispana que me recordaba a una amiga de CNN y que resultó ser Katy Jurado, la primera mexicana en ganar un Globo de Oro, precisamente por ese papel. Y luego me enteré de algo muy interesante. Lo siento si lo saben y soy el último en enterarme.

Resulta que Solo ante el peligro (High Noon, en inglés) ha sido un símbolo de la lucha contra algunas de las peores caras del capitalismo y el comunismo. Durante el rodaje de la película, en 1951, su guionista, Carl Foreman, tuvo que declarar ante los tribunales de Actividades Antiamericanas y se negó a dar nombres de supuestos enemigos de la patria. El propio Foreman reconoció que el filme es una alegoría de su situación personal, así que no podía arrugarse y ser menos que el sheriff Will Kane. Después John Wayne o Howard Hawks criticaron la película, supuestamente porque un vaquero nunca pediría ayuda y como revancha rodaron Río bravo. Pero, ironias del destino, el propio Wayne tuvo que entregarle el Oscar al mejor actor a Cooper.

30 años después, al otro lado del Telón de Acero, Solo ante al peligro se convirtió en símbolo de otra lucha. La del sindicato Solidaridad contra los soviéticos. Los de Walesa usaron el cartel de la película para presentarse a las elecciones democráticas de 1980 (véase la foto). Los rusos se rieron suponiendo que el pueblo polaco reaccionaría contra un icono tan remoto como un cowboy pero se equivocaron. Si no la han visto, véanla. Y si son culos inquietos como yo no se preocupen. Sólo dura 85 minutos, exactamente lo mismo que la acción en tiempo real. Se les hará cortísima.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo muy interesante, pero lo que más me choca es que cuando acabas con una chica, corras a Internet. ¿ Y el cigarrito de después? Luego te quejarás de que no te vuelvan a llamar...

El Jebi dijo...

Jo, el comentario de arriba parece mío, pero no lo es. Por fin una entrada interesante, Berni, o al menos ajena al fútbol. "Sólo ante el peligro" también es uno de mis westerns de cabecera (y eso que no es mi género favorito), del que destaca sobre todo esa espera previa al desenlace, donde, con ritmo de metrónomo, Cooper aguarda su destino: el reloj, la pistola, la silla vacía, tic tac, tic, tac, tic tac... Sublime. A Katy Jurado también pudiste verla, ya madurita, en "Pat Garrett y Billy the Kid", aunque quizá no te acuerdes. Otra de las grandes, en mi opinión, y otra sobre la compleja hondura de los lazos que unen y desunen a los hombres. ¿En qué otra peli dos enemigos mortales son a la vez tan caballeros como para esperarse a terminar un casquete antes de liarse a tiros? Como escarpias se me ponen, oye.

Anónimo dijo...

No he visto la peli, pero ¿nadie dice nada de Grace Kelly, otra grande del cine, que creo que interpreta el papel de novia del protagonista? Qué bajo ha caído el principado desde que a Estefanía le entró afición por el sector de la hostelería...

Anónimo dijo...

Yo tengo otra lectura del filme: en realidad los dos antagonistas vivieron una infancia muy dura en la cual ambos encontraron su alma gemela para apoyarse y lograr de esta manera salir adelante. Pero cuando se dieron cuenta de sus verdaderos sentimientos, los rechazaron, por que los vaqueros con bigote son muy machos.

Así que al protagonista la gente, incluida su mujer, no le dió la espalda por miedo, sino que le rechazaron por sodomita, lujurioso y desviado.

Ellos a su vez tenían que borrar el objeto de su amor/odio mutuo. Para zanjar la cuestión que mejor que un duelo a muerte con algo tan fálico como un revólver entre las manos, que no hace sino acrecentar el clímax pasional del drama.

Un par de locas liándose a tiros por una tontería. Maricones de mierda, eso es lo que son... Tendrían que ir al médico para curarse esa enfermedad, que es lo que en realidad es. Escoria, basura,...y encima les subvencionan el día del orgullo gay,...¡que verguenza!, en otros tiempos esto no hubiera pasado.


V.

Anónimo dijo...

Por ciero, al Jebi ese que ha hecho su entrada con un "Jo",...pero que mierda es esa. Se dicer, ¡Joder!, o ¡coño!, pero eso de "Jo" es un interjección de nenazas, ¿no será usted un poquito maricón Sr.Jevi o debería decir Sra.?

V.

El Jebi dijo...

Vas a ir al profe y se lo voy a decir a tu padre y voy a llamar a la policía. Hala, adiós.

Anónimo dijo...

Hace mucho tiempo que vi la película y es una de mis favoritas. Pero sólo te escribo para enviarte saludos desde las profundidades de una archivo de la administración en Barcelona, con tu tío Benito que me ha enseñado muy orgulloso tu Blog en internet. Saludos, Ale