jueves, 25 de septiembre de 2008

25 años del "me rompió todo"

Supongo que ya lo han leído en algún sitio, últimamente Puesfijate está muy vago y se limita a rebotar lo que encuentra por ahí. Se cumplen hoy (ya ayer) 25 años del partido en el que Goikoetxea (entonces aún Goicoechea) lesionó a Maradona. La entrada, que hoy habría recibido tarjeta roja, pero que con el reglamento de entonces se quedaba en amarilla (hubo quien dijo que no mereció ni eso) le valió a Goiko el calificativo de The Butcher of Bilbao, El carnicero de Bilbao, por la prensa inglesa. Nuestra prensa deportiva tampoco escatimó calificativos: el diario Sport, con una foto de Diego en la camilla tituló al día siguiente: El crimen.

Goikoetxea guarda en una urna en su casa las botas con las que jugó aquel partido. Alega que se convirtieron en fetiche porque calzó las mismas en el encuentro siguiente, de Copa de Europa, disputado en San Mamés ante el Lech Poznan. Aquel día marcó un gol y el encuentro se convirtió en un acto de desagravio hacia él y hacia el fútbol vasco, criminalizado tras el incidente. De hecho en Reino Unido algún medio calificó su juego de "ejemplo de terrorismo vasco". 24 años después, en 2007, el otrora prestigioso The Times le nombró el jugador más violento de la historia.

Todo esto y mucho más puede leerse en la información más entretenida que he encontrado en lo que va de semana en EL PAÍS, y que firma Unai Larrea. Y pese a lo disparato de la entrada -"no venía a cuento", reconoce- me quedo con una frase de Goiko: "Después de aquello [aunque no precisamente por ello, claro], Maradona fue el mejor jugador del mundo". Otros dejaron el deporte por faltas menos recordadas. Y me quedo también con una sensación un poco amarga: ¿han pasado 25 años de un hecho que recordamos tan nítidamente?

3 comentarios:

Manuel dijo...

La entrada es de Tribunal de La Haya. Lo de las botas en la urna me parece equivalente a lo de las pollas en formol que guardaba el Carnicero de Milwaukee en su casa.

Luego escuchas entrevistas de Goiko y parece una persona locuaz y elocuente.

Dicho lo cual: Olé olé olé olé, DIEGOOO DIEGOOO. Los hinchas napolitanos cantaban algo como: Mama, ¿sabes por qué me late el corazón?. He visto a Maradona, enamorado estoy.

El Jebi dijo...

De este luctuoso suceso yo sólo recuerdo a mi padre, cuando aún vivía con mi madre, echándose las manos a la cabeza y gritando "No se puede, por Dios! No se puede, por Dios!". Ahora no estoy seguro de a qué se refería.

Manuel dijo...

Jajajajaaja, el cabrón del jebi sigue en estado de gracia.