jueves, 18 de octubre de 2007

Amor y probabilidad

Foto: Brainbitch ©
A veces rechazamos una película o una novela porque las tramas nos parecen inverosímiles. Aunque no haya contradicciones nos desagradan sencillamente porque no hay manera de creérnoslas. Quizá sea falta de imaginación. Pero hay historias reales -al menos noticias que salen en los periódicos- que superan los guiones más disparatados. Señalo dos historias publicadas recientemente en la prensa de nuestro país:

-La fiscalía de Murcia pide la anulación de un matrimonio entre dos personas que eran hermanos y no lo sabían. Separados al nacer crecieron en familias distintas, con apellidos diferentes. La historia tiene también un guiño almodovariano: uno de los dos es un hombre transexual con cirugía de reasignación de sexo.

-Un matrimonio serbio en crisis descubre que eran amantes en Internet. Se conocieron en la red e intercambiaron correos electrónicos en los que confesaban mutuamente sus penurias conyugales hasta que decidieron citarse un día...Marido y mujer se encontraron cara a cara y la historia acabó en divorcio. Pero si el guión hubiera sido de Billy Wilder habría terminado entre besos de reconciliación y música de arpas (Dácil, gracias por la pista).

Me admira encontrar una pareja enamorada. La posibilidad de que te corresponda la persona a la que quieres es pequeñísima, salvo que uno vaya todo el día perdiendo la cabeza por ahí. Hay estrategias de conquista, pero más para ligar que para encantar si creemos -creo- en el diosecillo clásico que anda tirando flechas sin apuntar demasiado. Si te arrebata una de cada doscientas mujeres y ellas tienen la misma propensión al amor serás correspondido una de cada cuarenta mil veces. Tienes mucha suerte si te ha pasado una vez en la vida. Pero que te suceda lo que a estos cuatro individuos es muchísimo más complicado. Exprimo mi calculadora para hallar la probabilidad. Pero me dice que no tiene más decimales.

6 comentarios:

Daniel Basteiro dijo...

Ole. Buen post... y que viva el amor.

Borja Ventura dijo...

Eso, eso, Dani... que viva!

El Jebi dijo...

Das tantas cosas por sentado y te avienes a tanta estadística que asfixias cualquier oportunidad de conocer para crecer, que es donde reside auténtico secreto del amor, y que no tiene nada que ver con las idealizaciones (puramente racionales, por cierto)que viertes. Las "estrategias para ligar" son sólo el paso previo al compromiso, al verdadero esfuerzo constructivo que pocas obras teatrales y literarias, y desde luego ninguna película americana, han tratado jamás con tiempo y seriedad. Todo el cine romántico del mundo es pura falacia, porque sus historias culminan en el punto de partida básico de cualquier relación en ciernes(el beso), o bien se aviene a momentos en que la vida ha pasado por encima a los amantes (es decir, el 50% opuesto al de los matrimonios que se llevan bien pero que nunca son protagonistas de nada). Como yo lo veo, tu matrimonio serbio tenía tantas posibilidades de acabar en divorcio como de replantearse su vida entre carcajadas al descubrirse el pastel. Para mí que les pudo el acervo.

Manu López Ruiz dijo...

En la cultura en la que nos educamos, es cierto, se dan muchas cosas por sentado. La primera, que el amor verdadero es el que dura siempre y que, por tanto, hay que encontrar a la persona ideal. Una de cada cuarenta mil. Habrá que estar atentos.

Luego, que enamorarse hasta el tuétano desde el minuto uno tiene algo que ver con la duración de la pareja. Mentira para tramas verosímiles de la ideología romántica. En fin, que no se me entienda mal: sentir, al menos una vez en la vida, que te abrasa el amor es una suerte, un derecho incluido en 'the pursuit of happinness', pero ese incendio puede desparramarse semanas o meses después del primer beso. Hay quien dice que otros tardaron años. Yo no los conozco.

Saludos.

Anónimo dijo...

No hace falta recurrri al bueno de Wilder, basta con repasar nuestros archivos más cheesies (la peli "Tienes un email", el pegadizo estribillo de "If you like piña colada"...) para encontrar historias parecidas.
¿Puedo decir que la realidad copia a la ficción? Es que se con casi las doce y mi imaginación suele acostarse antes.
Lo bueno de este blog es que uno puede refugiarse en el anonimato para soltar sandeces.

Anónimo dijo...

Y las erratas también son del sueño, el académico que hay en mí empiltra aún antes que la imaginación y no se despierta nunca antes de las 12.