domingo, 18 de noviembre de 2007

Ubi sunt? (los fachas de verdad)

Se cumple estos días el 32º aniversario de la muerte de Franco. La fecha suele ir acompañada de manifestaciones nostálgicas y, según pasan los años, cada vez más pintorescas. La fauna que anima estos actos es terriblemente heterogénea: señoras con abrigos de astracán, chavales rapados con una china de hachís en la cartera, curas preconciliares, algún ex combatiente de camisa azul y ajadísima... En los últimos años estos grupos ultras han experimentado cierto auge agitando el fantasma de la emigración, al que por cierto teme mucha más gente de lo que pensamos en la torre de marfil de las clases acomodadas. Pero salvo que usemos el término facha en el sentido amplio (y erróneo, a mi entender), incluyendo por ejemplo al ala derecha del PP, hay que reconocer que son cuatro gatos. Cuatro y mal avenidos, tal y como se demuestra cuando hay elecciones y encontramos papeletas de tres falanges distintas y otros cuatro o cinco partidos de extrema derecha.

La cuestión es que hace 32 años aparentemente mucha gente apoyaba a Franco. Cuando murió, las colas frente a su féretro duraron días. En los momentos más bajos de la dictadura pedía el apoyo popular y llenaba la Plaza de Oriente, no con un millón de personas (el manifestómetro demostró que allí no caben tantos), pero sí con cientos de miles. Llegó la democracia, sacaron un diputado (Blas Piñar) y luego ni eso. ¿Dónde está toda esa gente que jaleaba a Franco? ¿Se ha evaporado? Algunos habrán muerto, pero no todos eran tan mayores ¿Están en el PP o en otros partidos?

Yo creo que infravaloramos el gen de borreguitos que tenemos todos, en especial bajo el efecto de una dictadura. Quizá muchos acudían a las demostraciones del régimen porque era "lo normal". O por que iba el vecino. O porque se encontraban cómodos con el Franquismo. Luego cuando se desmoronó el régimen y vieron que no pasaba nada, se hicieron demócratas. Y acabaron votando a otros partidos, tal vez ni siquiera a la derecha. Fachas fervientes, como la señora del vídeo (que muestra una escena del excelente documental No se os puede dejar solos), había seguramente muy pocos. Como hay muy poca gente ferviente de casi cualquier tema. El resto serían figurantes, arrastrados por el viento dominante de la historia.

Hay una anécdota que refleja muy bien esa volatilidad del favor popular. Cuando en 1875 Alfonso XII volvió a España para convertirse en rey fue recibido aparentemente con gran alegría de las masas. Al monarca le impresionó sobre todo un muchacho que corría infatigable junto a su carroza coreando su nombre y le preguntó por el origen de tanto entusiasmo monárquico. "Esto no es nada", le contestó. "Tenía que habernos visto hace siete años cuando echamos a la puta de la reina". La reina, naturalmente, era Isabel II, la madre del propio Alfonso, derrocada por la Revolución Gloriosa de 1868.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

"Después de... no se os puede dejar solos" documental antológico. También eran muy buenas las declaraciones del señor que borraba de un plumazo 450 años de historia: "Después de los Reyes Católicos, Francisco Franco, no hay más, Francisco Franco." Y se quedaba tan pancho.
Todo esto del borreguismo me recuerda a ese himno vergonzante de borracho que, me temo, todos hemos cantado alguna vez. Parafraseando un poco la letra muchos de los niñatos que pueblan ese tipo de manifestaciones podían cantar: "hemos venido a cabrearnos, y los motivos dan igual." Pa que estudiar historia cuando podemos invertárnosla.

Anónimo dijo...

La pregunta no es dónde están ahora esos fachas sino dónde estaban todas esas banderas que salen ahora a la luz. Hay que ver que bien funcioan las bolitas de almidón. Menos mal que por el 76 lo de la crionización todavía no se estilaba, ¿o sí?

Anónimo dijo...

Tampoco creo que salgan tantas banderas, pero en cuanto hay una los medios de comunicación ponen el objetivo de la cámara en ellas.

En el desfile del 12 de octubre había dos entre miles. Basta un paquete de naftalina.

El Jebi dijo...

A)La ideología fundacional de la derecha de este país es el nacional-catolicismo. Por tanto, el ala derecha del PP, y la izquierda, llevan algo de facha en la sangre, y el que no, pues no es coherente, como me dicen ellos a mí por ser de izquierdas y no poner en práctica "El capital" hasta sus últimas consecuencias.

B) La "fauna" que al parecer no está por ningún lado ya alcanza, según datos recientes, los 10.000 seguidores en todo el país. Con todo, estoy de acuerdo en no hacerles ni puto caso mediático excepto cuando se les vea entrando en las lecheras de la policía.

C)Léase la última bazofia de Fernando Gracia, en la que da cuenta de las aventuras de Isabel II, quien degustaba al parecer el miembro de su propio jamelgo en las caballerizas reales, y de la que se dice que todos los padres de sus hijos fueron desconocidos.

D) En general, le doy la razón en lo de la escasa vehemencia política del personal, pero creo que todo se relaciona con el paso del tiempo y el aumento de la tolerancia (excepto en el caso de la señora del video, que por supuesto ha sido generada por ordenador). Yo pasé de repartir propaganda anarquista en la universidad a votar a Los Verdes, de ahí a Izquierda Unida y ahora, ya me ven, me he convertido en otro peláez del PSOE. Sin embargo, todos estos votos siguen siendo intercambiables según me pille, con lo que puede concluirse que, quien decide las elecciones, es la gente como yo. JA!

Anónimo dijo...

Me hace gracia la señora: Franco encontró una España destruida, saqueada... como si al llegar de unas vacaciones de tres años y se la hubiera encontrado así.
Si es que no se nos puede dejar solos.

Anónimo dijo...

La anécdota sobre Isabel II es muy Jebi.

El Jebi dijo...

Gracias, pero no se vayan todavía, aún hay más: al parecer la señora, preocupada como todas desde tiempo inmemorial por las modas de París, encargó cierto artilugio que podía refrenar sus furores uterinos cuando el caballo y los consortes dormían (o simplemente no podían más). Era un consolador de madera con muelles. Más información en el libro de Gracia, que obviamente no recomiendo ni jarto coca.